Cerrando 2019 en 3,2,1…
Escrito el Miércoles, 15 de Enero de 2020
Feliz todo chic@s…
A estas alturas de la peli, desear Feliz Año Nuevo, como que ya no pega mucho. Igual que el título de este post, me temo que tampoco pega mucho. Lo sé, ¿a dónde voy yo con Cerrando el 2019, cuando ya estamos a medio mes de Enero?, me queda claro, peeerooooo, este año que dejamos atrás se merece un capítulo/post/resumen o algo.
Principalmente porque cuando estaba barajando títulos, dije pues nada, le pongo Abriendo 2020, y a correr, pues no, necesito hacer primero este cierre y luego ya abriré la lata como decimos los futboler@s.
¿Por dónde coño empiezo?, al que me diga por el principio, le meto. Este año ha sido con diferencia el más intenso de todos los que yo recuerdo en mis 47 años de vida. Voy a ponerle palabras, aunque no sé si lo voy a conseguir, sinceramente. Cómo se puede vivir tanto, y tan intenso, en tan poco tiempo, si es que un año no es nada, nada y menos.
Sé que es algo general, no es que yo por mi histórico haya andado más atareadilla de la cuenta, que también, pero he coincidido hablando con mucha gente, igual de revuelta que yo o más, O MÁS, ahí lo dejo. Hablo de revueltos a unos niveles que las propias personas desconocíamos, acojona un poco.
Cómo será la cosa, que cuando me llamaba la gente para felicitarme estas Navidades y me preguntaban qué tal, mi respuesta era, “bueno, ahora un poco mejor, pero he estado unos meses como los ríos de la zona, DESBORDADA”. Y esa es la palabra que mejor lo define. He acabado exhausta. Agotada, reventada se me quedan cortos. Exhausta emocional y físicamente.
De Octubre para acá, desbordadica perdida, a ver, que haciendo un símil he estado todo el año en alarma de High, y llegando el trimestre final que para mí siempre suele ser fuertecito con los cumples, mucho subidón y demás, desbordé a super alarma de High High. Lo normal. Y porque aguanto carros y carretas, ahí os quería ver yo a vosotr@s…
¿En qué se ha traducido esto?, en que tengo el sistema inmunológico por los suelos, ya llevo tres catarros, ando a uno por mes, cuando me baja la regla, me pega bajón de defensas, y ZASCA NIVEL DIOS, me duran entre dos y tres semanas, vamos, que empalmo uno con otro.
Esto ya hacía añísimos que no me pasaba. Que bueno saber el por qué, y el para qué. Ya me he comprado drogas de esas mías, legales, bueno, pseudo legales, para fortalecerlo porque esto es muuuuuuy duro, y muy cansado, pero que muy cansado.
A ver list@s, hablo de catarros del copón bendito, para profesionales como una servidora, no para aficionados varios, que todo hay que explicarlo. Por mucho menos, he visto yo gente ingresada con oxígeno, ahí lo dejo.
Por todo ello, y mucho más, creo firmemente que este año que comienza es año de cosechar. Las personas que de una forma u otra hemos sembrado y apostado fuerte por esas semillas, vamos a empezar, mejor dicho, estamos empezando a recoger su fruto.
No vale envidiar, haber sembrado. Vi la semana pasada un meme que me gustó mucho relacionado con esto en el que se ve a dos personas, una de pie y la otra arrodillada en un jardín.
La que está arrodillada dice, “creo que el año próximo voy a tener muchas flores”, a lo que la que está de pie dice “ahhh, vale, ¿qué estás haciendo?”, “plantando flores”. Algo que es obvio en este ejemplo, no nos lo parece tanto en la vida real hablando de otras cosas. Rumiadlo un poco.
2019 ha sido un año de CRISIS total. Crisis entendida como CAMBIO. Como MOVIMIENTO. Como ACCIÓN. Y así todo.
Que mucha gente conocida me pregunta, ¿para qué tanto?, mi respuesta siempre es la misma.
Si yo pudiera comer lo que me diese la gana y me sentara bien; si tuviese energía para trabajar 8 horas seguidas, 5 días a la semana; si no tuviese que tomar suplementos alimenticios para poder vivir mi día a día; si, tantas cosas…., dejaría de buscar respuestas porque no tendría preguntas, simple. Cuando llegue ese momento dejaré de buscarlas, no antes.
Esto es lo de siempre, que ya lo hemos hablado muchas veces, una cosa es lo que la gente ve de ti, o lo que nosotros dejamos ver, y otra cosa es la realidad, lo que a cada uno nos cuesta tirar por el pellejo, o lo que necesitamos hacer para poder estar “así de bien”.
Como me dijo una chica hace unos meses, “ya lo he entendido, tienes que dosificar tu energía”, “eso es”, “no te da para tu día a día”, bingo.
Dicho esto, habéis de saber que me siento feliz de haber llegado hasta aquí. MUY FELIZ. Y que se avecinan grandes cambios en mi vida. Cha cha cha chan….hasta aquí puedo leer, ya os iré contando.
Para los que aún estáis pasando la fase dura de la enfermedad, este es mi Regalo de Reyes.
Deciros que en mi última analítica de control los CD57 de la línea NK están en 221. Repito 221. Dato correcto. REGALAZO. Contando que vencí a la borrelia en el 2014 (las otras co-infecciones cayeron antes), he necesitado 5 años para llegar a este nivel.
Hace año y medio tenía 130. Lo digo para que no desesperéis en el camino, que esto es una carrera de fondo, no los 100 metros lisos. Y dentro de las carreras de fondo la más dura es el maratón, ¿si?, pues eso, LYME ≈ MARATÓN.
Que alguien se lo diga al tonto pollas de Justin Bieber, que le va a hacer falta, por mucha pasta que tenga. Anda queeee, que vaya a ser éste el que ponga la enfermedad de Lyme en el mapa…hay que joderse, aunque sea para bien.
He tocado muchos palos buscando respuestas este año. Algunos, pelín heavies vistos a posteriori, aunque si algo he aprendido, que ya lo sabíamos, es que todo depende de ti.
Según sea tu proceso, tu momento, lo que necesites sanar, así van a ser tus experiencias, no son malas, son intensas, y siempre, absolutamente siempre, te traes algo puesto que te ayuda, eso sí, puede que lo que te traigas no sea exactamente lo que tú esperabas/creías que iba a suceder.
Ja, como dije yo después de un segundo retiro este año, “tiene que haber formas más sencillas de follar”, me explico, esto lo he sacado de aquella legendaria peli de Banderas, “Too Much”. Pues eso dije yo estableciendo un paralelismo, “tiene que haber formas más sencillas de resolver”, y me planté. Hasta aquí.
Mira que posteriormente me ofrecieron algo que se llama San Pedro, de gratis, y dije, ni San Pedro ni Cristo Bendito que baje del cielo. Su puta madre. Yo voy a resolver de otra manera. Por la cuenta que me trae.
Que más… ahhh sí, cambiando de palo, me dió tiempo a irme un finde con un muchacho por ahí, un finde completo, ojito, algo que no había hecho desde tiempos inmemoriales, básicamente porque mi estado físico no lo permitía. Ole yo.
Algo que parece tan simple, no lo es. Habrá gente que me esté leyendo, lymers y ex – lymers, que entiendan perfectamente las dimensiones de lo que significa pasar un fin de semana con un/a txati compartiendo full time.
Aún así, y casi sin querer, hice otra terapia antes de que acabase el año, ¿otraaaa?, sí, otra….que llevaba yo mucho tiempo, años, detrás de ella, y me vino así tal cual, esas cosas que te mandan, y dices tú, será que es el momento… y era. Menudo meneo emocional, eso para descansar. Muy productivo, eso sí.
Pensándolo bien, pocas cosas de las que os hablo son aptas para todo el mundo. Ay, ama, como dicen en el País Vasco. Ni siquiera lo de los chicos, acordaros del roba-espejos, jajajajaja.
Ya hace tiempo que me estoy encontrando gente que me lee, o conocida que hablamos de nuestras cosas de vez en cuando, y cada vez más me dicen que sí, que han identificado algunos frentes que saben que necesitan meterles mano, peeeeeeroooooooo, deciden no hacerlo.
Me dicen que es mucho curro, que tiene que doler, que qué pereza, que no encuentran el momento, que qué valiente yo, etc., etc., etc. Como dice un buen amigo mío “a Noé le vas a hablar tú de la lluvia”, no te jode, ya sé cómo me dices, ¿no voy a saberlo?, si lo he vivido.
Lo que pasa es lo que os digo siempre, para mí no es una opción por temas de salud. Y aparte de eso, merece taaaaanto la pena vivir con honestidad, con coherencia, dejarte fluir, cumplir tus sueños, que una vez lo pruebas ES QUE NO TE VALE OTRA COSA, Y PUNTO.
Incluso mucha gente con Lyme, que me lee, que me conoce en persona, que conoce mi historia, y aún me preguntan qué carajo he hecho para recuperarme tan rápido a este nivel, coooooñoooooo, si lo tengo todo contado en el blog, que lo has leído, pues nada, «esa parte, como que no la veo, oye», me dicen. No la ves, porque no la quieres ver.
Yo como digo, si te funciona cojonudo, lo «malo» es cuando NO te funciona, o YA no te funciona…Que sepas que ese día va a llegar. Y que no es malo, es buenísimo. Jode, pero es bueno.
Todo está mejor en mi vida después de este 2019. Yo me siento mucho mejor, física y emocionalmente. Mi sistema también está mucho mejor.
Tus propias sensaciones son los mejores indicadores para saber si has hecho las cosas bien. Las mías me dicen que lo estoy haciendo muuuuuuuy bien.
Me vais a permitir que añada otro indicador customizado, las sensaciones cuando vas pilotando tu moto, esas también han mejorado, por supuesto. Ya inclino lo mismo a derechas que a izquierdas. Locura total. Sigo yendo tiesa de cojones, peeeeerooooooo, voy mejor jejejeje. Lo importante es mejorar, y la rueda de atrás me lo dice.
Simbólicamente: parad, bajad de la moto/vida, y mirad durante un momento vuestra rueda de atrás. ¿Qué os dice?…..
Copyright © 2020 Yofuiunachicalyme. Todos los derechos reservados. Para usar alguna foto ó texto, nombra la procedencia y añade un link al artículo original de este blog