17 de Mayo
Escrito el Lunes, 4 de Junio de 2018
Buenas tardes, aquí entretenida con el tema este de vivir…la frase no es mía, confieso públicamente que se la he leído a alguien en el estado del whatsapp. Creo que es de una canción, pero vamos, en cualquier caso me va al pelo.
Que quería yo haber escrito este post al volver de Madrid de la concentración en Mayo, y no pudo ser. A cambio he ido otra vez a Madrid, hemos presentado allí el libro, he vuelto y no sé cuantas miles de cosas más he hecho en estas dos últimas semanas.
Mira que me gusta a mí cumplir objetivos, ya lo sabéis. Pues este mes de Mayo he cumplido dos en una semana. A saber, ir a la concentración que organizó ALCE con motivo del 17 de Mayo Día Internacional de la Enfermedad de Lyme, para dar a conocerla y recopilar firmas para que se reconozca la enfermedad en etapas tardías en España.
Y, segundo objetivo, ya que estaba por la capital al finde siguiente, si el Real Madrid ganaba la champions, la decimotercera, conseguir entradas para ir a la celebración del domingo en el Bernabeu. Yo pensé, coño, si el Universo me manda a Madrid el viernes antes de la Champions, lo mismo es para que yo cumpla el objetivo de ir a celebrar un triunfo futbolero a la Cibeles y al Bernabeu.
Se ve que en 20 años viviendo allí no tuve tiempo, ¿sabes?, que diría Zidane, es lo que tiene cuando no te permites cosas. Sentía que tenía algo pendiente, y eso bueno, bueno, no es; o lo vives y lo cierras, o, lo vives y lo cierras. No hay más opciones.
Así que nada, os dejo testimonio gráfico del evento. Aparte de ser la copa número 13, deciros que la puerta de acceso asignada aleatoriamente para mí fue la 29. Ahí os lo dejo. Causalmente números que me acompañan de forma especial en mi vida.

La concentración fue el 19 de Mayo, sábado, para que la gente pudiéramos asistir. En la plaza Jacinto Benavente, para los que no sois de Madrid, al ladito de Sol. Yo ya había decidido que iba hace meses. Era importante para mí colaborar y estar. Muchas emociones.
Lo de siempre, yo me había organizado el viaje en plan tranqui, y al final, a la puta carrera. “Universoooooo, dame cuartelillo porfaplease que me tienes a cojón sacao….”.
El caso es que teníamos una tertulia literaria sobre “Tacones en la Arena” el viernes anterior por la tarde, y además tarde; ohohohohoh, si quería asistir a las dos cosas, la opción era viajar en AVE el mismo sábado para poder estar allí a las 11 de la mañana que empezaba el evento y volver en el día.
Mira, el madrugón de las 7 de la mañana mortal de necesidad, sobre todo porque acabamos la tertulia cuando la acabamos, y entre tomar algo, cenar, y que salí sin llaves de casa, eso para adelantar, me dieron las mil para ir a dormir.
Está muy bien eso de vivir en presente, pero os digo una cosa, te deja doblada. Y la vuelta, ja, váis a flipar con la vuelta, me pasó algo muy curioso. Yo quería volver en el tren de las 20:30 para poder aprovechar la tarde con unas amigas, pero no pude comprar ese horario por internet, me abortó la operación 3 veces, ni una ni dos.
Dije, pues nada, vuelvo en el tren anterior aunque sea un pelín pronto, oye, a la primera y del tirón, billete comprado, y dije, “ya me enteraré de para qué tengo que volver yo en el tren de las 18:30”. Y ahí quedó la cosa. Tomad nota, que es importante.
Que os puedo decir, fue super emocionante, os dejo unas fotos aquí abajo. Ya cuando llegué a la plaza y ví a todo pichichi vestido de verde con camisetas, gorras, etc., como que me puse un pelín nerviosa. Yo llevaba mi lacito y vestido ambos verdes, corporativa total.
Pregunté en que podía ayudar, y me puse en una esquina de la plaza a repartir trípticos, y a conseguir firmas para presentarlas al Ministerio de Sanidad. Que mañana más intensa.
Lo que cuesta que la gente se pare. Deben pensar que les vas a pedir dinero. A cambio he de decir que la gente que se paraba era muy amable y que escuchaba con atención. Una vez que se paran, la verdad es que consigues captar su atención, y te dedican unos minutos. Gracias. Muchas gracias.
Me llevé la agradable sorpresa de encontrar 4 grupos de gente que ya conocían la enfermedad, eso sí, todos extranjeros.
Unos italianos; una pareja de franceses jubilados que él era médico, que carita me puso cuando le dije Lyme, yo no entiendo francés pero la carita fue de “pa’vosotros tenéis hija”; y dos chicas sudamericanas, una argentina y otra de Perú, esta última conocía a un afectado personalmente, que se había quedado completamente paralizado.
De hecho me dijo, “ahhh sí, es eso que te paraliza, ¿verdad?”, se me pusieron los pelos como escarpias. Hubo ratos muy divertidos, por ejemplo, la chica argentina era muy de terapias naturales, y me preguntó si había probado algo, llamémosle “X”, y yo me reí, abrí mi mochila y le dije, “¿quieres un txupito?”, jajajajjajaja, nos echamos unas risas las dos.
Regalé algunos lacitos verdes hechos por mis padres, y a cambio dí muchos abrazos. Incluso una pareja, estos españoles, dieron un donativo para la asociación. Que maravilla poder dar cuando has recibido. Yo estaba muy emocionada, conseguí que la gente con la que hablé empatizara conmigo, la empatía se nota, y me alegro mucho, porque no se les va a olvidar que hay algo que se llama Lyme y que si te toca, te puede joder la vida pero bien.
La multi foto de más abajo la he sacado del twitter de ALCE, no la he hecho yo que conste.
Veréis que en las fotos salen algun@s compañer@s con mascarillas, o en silla de ruedas. Impresiona desde fuera, lo sé. Imaginaros, si es que podéis, lo que impresiona cuando lo has vivido desde dentro. No hace falta decir más. Ufff, se me acaba de erizar la piel. Mi contribución a la causa fué una hoja y media de firmas, no sé, serían unas 30 o así, puede que más.
Conocí a dos compis que fueron super amables conmigo, una de ellas me hizo la foto en la que salgo yo hablando con una chica, si no es por ella, me quedo sin testimonio gráfico del evento. Yo es que me pongo con la misión, y me olvido del mundo. Les estoy muy agradecida por acogerme.


Ya de vuelta subí las fotos a redes sociales, y las pasé por whatsapp a gente. Algunas de esas personas, ni dos ni tres, más, me dijeron: “que bueno que hayas ido, me siento representada a través tuyo”.
A ver, mola que te digan eso, te sientes halagada en cierto modo. Pero me saltaron las alarmas enseguida, y por favor, que nadie se ofenda con lo que voy a escribir ahora. No es mi intención recriminar nada a nadie en concreto. Cada uno hace lo que considera oportuno y punto pelota. Pero sí aspiro a remover conciencias.
Dicho esto, ya sabéis que utilizo mis experiencias personales para sacar lecturas que me ayudan a mí, y ya de paso las empleo como ejemplines para dar información a los demás. Vale, sí, es políticamente correcto que yo pueda representar a alguien, pero eso, y una mierda pinchada en un palo, es lo mismo. El año próximo, te jodes, y vas. Y si el próximo no puedes, te jodes y vas el siguiente. Pero ponlo en tu agenda carallo, que dirían en Galicia.
Una de las compis de las que os he hablado, viajó el viernes con su marido y su hija desde Andalucía, Cádiz creo, en coche para estar allí, volvían el mismo sábado por la tarde porque los billetes de AVE estaban carísimos, y no se podían permitir pagar tres. Con dos cojones y un palo. Eso es implicación. Ole por esa familia de valientes.
Yo viajé habiendo dormido menos de 6 horas por las circunstancias causales que yo elegí y que ya os he contado, el billete de AVE me costó una pasta gansa casi 100 pavos, afortunadamente yo solo tenía que comprar uno, y como no, tuve que llevarme el puto desayuno, el puto almuerzo y algo de merienda, la misma historia de siempre, acarretando comida. Y comer una mierda en un restaurante de por allí, eso sí, en muy buena compañía.
Fue un esfuerzo físico y económico considerable, volví re-ven-ta-da peroooo, MERECIÓ LA PENA. Así que me alegro mucho de haber representado a parte del personal, pero en los años venideros a ver si estamos a lo que estamos y movemos el culo. Eso, o me subvencionáis el viaje. Seguro que la mayoría de los que estaban colaborando tienen historias parecidas a estas. Ole por ellos también.
Y ya me queda contar la guinda del pastel. Como era la frase esa de Rajoy “los catalanes hacen cosas”, la reemplazo por un “a mí me pasan cosas”, jajajajja. Total que voy a pillar el AVE de vuelta, y dije yo, bueno, a ver para qué a esta hora.
Lo mismo me podía haber puesto un pibonazo al lado, vamos, espabilaba yo la caraja de cansancio echando leches, jejejejjeje; ojo, que ya se ha dado el caso (eso os lo cuento en otro post porque es lo más mejor y más divertido que me ha pasado a mí en tema chicos).
Pero que va, me dí cuenta enseguida de que eso no era, más que nada porque lo que yo tenía al lado era una paisana de Mieres con ganas de hablar, jajajjja, me estuve riendo un rato largo.
Total, que no le dí más vueltas. Llegamos a León, y yo aun tenía que coger el coche para ir a mi pueblo. Iba yo por el andén pensando en mis cosas, y ves gente que baja del tren a fumar y a estirar las patucas porque seguían para Asturias.
Yo ahí piti, piti, y de repente, me quedo mirando a una persona que estaba entre vagones, y yo que me fijo y me quedo clavada mirando, veo que me miran, y digo «no, no puede ser», me acerco ojiplática total, y digo “pero tú, ¿de dónde sales?”, “¿y tú?”, “del tren”, “y yo”, “pero, ¿de dónde vienes?”, “de Benidorm, y tú”, “de Madrid, de lo del Lyme”, señoras y señores, era la Dra. Platero.
¡¡QUE FUERTE!!, hostia puta, yo ni sabía que ella estaba de viaje, aunque sí que le había dicho que yo iba a lo de Madrid pero no me había contestado.
Anda más liada que la moto un hippie, no sé a quien me recuerda, jejejejejeje, y como se ha echado un pichurri, pues eso, a lo que toca… Me dice, «oye que sí, que me guardes un libro, que no lo he encargado ni nada, ¿no tendrás uno?», y ahí ya si que me quedé recontraojiplática total, “pues sí, llevo uno”.
Una chica Lyme me lo había encargado, ya estaba dedicado para ella y todo, pero al final no se presentó. Total, que todo el día pujando el libro para esto. Manda huevos.
Ya le dije ”pues, sí, llevo uno pero está dedicado a otra persona”, “da igual, dámelo que cortamos esa hoja, y me lo dedicas la próxima vez que nos veamos”. Y así lo hicimos. Nos abrazamos, dos besos, y el interventor me echó del andén porque se iba el tren. Me dice «¿viajas?», no jodas pensé yo, quita, quita, que hoy ya he viajado bastante, con bajar el subidón ya tengo bastante, ay ama….
Os dejo el feedback de mi cari, la Dra. Platero. Lo leí al llegar a casa. Me emocioné muchísimo. Gracias por tanto Lola. Este es mi otro regalo de cumpleaños para tí. Pues eso, que causalmente a mí me pasan cosas.

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