La Noche de San Juan
Escrito el Lunes, 25 de Junio de 2018
Hay tres noches al año que son muy especiales para mí. En dos de ellas vais a notar que soy leonesa, una es la noche de Reyes, y la otra, la noche de San Juan, esta última es, para mí, la más mágica del año. La tercera es la de mi cumpleaños, lo que me lleva a pensar que como tengo dos cumples, realmente ahora son 4 las noches del año top para mí. No había caído.
No sé qué tiene el fuego que, al menos a mí, me enamora así en general, ya lo sabéis. Y este en particular, no sé, quizás me tele-transporta a la infancia cuando recopilábamos trastos y telares para quemar en nuestra hoguera, porque cada barrio hacía la suya; por aquel entonces se hacían muchas por el pueblo; ahora sólo se hace una, pero muy grandona.
¡Que me lo digan a mí!. Hace dos años llegué apurada de tiempo y en lugar de meter el papelito de quemar antes de que la prendieran, lo tuve que hacer después. ¡Joder, que rato más malo!. Ni se os ocurra. Se me churruscaron hasta las pestañas. Aquello parecía “el coloso en llamas”. Nunca mais. Antes, no sé, quemadlo en una sartén en casa, lo que se os ocurra.
Este año me ha surgido la posibilidad de hacer algo diferente y lo he hecho. Todo hay que decirlo, mi menú para la noche de San Juan ya desde hace unos añitos suele ser hoguera, copazo, y polvazo. Lo sé, estoy asilvestrada, vale, pero es que no se me ocurre un plan mejor. Y no se me puede ocurrir porque no lo hay, punto pelota.
Pues el Universo decidió por mí, #caguentóloquesemenea. No doy detalles, pero iba a ser que la hoguera y el copazo sí, pero el postre, no. Y claro, si hay que ir se va, pero ir “pa ná” a estas alturas de la película, como que no. Total, a por el plan B, ¡qué hacer!. Oye, planazo, planazo, el plan B todo hay que decirlo.
Tomad nota, y morid de envidia: tertulia/lectura poética en un castro celta, mini break para disfrutar de la puesta de sol, saborear viandas varias compartidas por el personal, yo tenía mi menú aparte of course, su vinito correspondiente, brujas (haberlas, hailas), queimada con conjuro incluido, hoguera, musiquita guapa, y muy buen rollo.
Increíblemente mágico y espectacular. Y mira que iba yo pensando en la hoguera porque como eso es monte, me habían contado que el año pasado hacía mucho aire y no la pudieron prender. Vamos hombre, una noche de San Juan sin hoguera, y una mierda pinchada en un palo es lo mismo. Que yo las he tenido, y no. Así que dije, bueno, pues si no puede ser, antes de la medianoche esta señorita se va con la música a otra parte, será por hogueras.
No hizo falta. Se alinearon los planetas, y voilá, se pudo hacer una hoguerita guapa, suficiente para dar ambiente y quemar los conjuros “sanjuaneros”. Os cuento. A ver, ya hace unos cuantos años, hago un conjuro, bueno, un ritual especial. Me lo dió a conocer alguien de mi confianza que lleva toda la vida haciéndolo, y dije, ¿por qué no?.
Esto es como lo de Nochevieja, que hay mil millones de opciones, e incluso hacer nada también es una opción, y ojo, que ésa, también funciona. Pero bueno, si te hace ilusión como es mi caso, es más divertido darle un toque místico y esotérico. Mucho más divertido, de hecho.
No me voy a enrollar con los detalles, el resumen es que pides tres cosas que quieras que salgan de tu vida, y tres cosas que quieras que entren. Tres es el máximo, puedes pedir menos, pero no más. Cuando digo cosas pueden ser personas, situaciones, objetivos, etc. Y he de decir, que se suelen cumplir en los siguientes 6 meses, al menos una o dos de ellas.
Sí, lo sé, para escéptic@s vari@s, seguramente el hecho de poner el foco ahí, el dedicarle un tiempo, molestarte en escribirlo y visualizarlo, hará que aunque sea inconscientemente, vayas tomando decisiones en las líneas que has marcado, y te vayas acercando sin saberlo a situaciones propensas para obtener y sacar de tu vida lo que has pedido. Vale, os lo compro. ¿Qué problema hay?, ninguno, el resultado es el mismo, consigues lo que quieres.
Eso sí, como a mí me mandan mentores de categoría, me enseñaron a encabezar ambas notas de deseos con la siguiente coletilla “si es bueno para mí….”, porque claro, lo que tú quieres igual no es bueno para tí, o no es lo que toca en tu proceso de vida. Cuidadín.
NOTA A DESTACAR, más vale especificar bien, por la cuenta que te trae. Que luego pasa lo que pasaaaa, que ahí arriba son unos cachondosssss, no me canso de decirloooo, allá vosotr@s…
Os voy a contar un par anécdotas para ilustrar mejor a qué me refiero con eso de especificar porque es importante. De nada. Voy con la primera.
Allá por el 2014, yo aún estaba recuperándome del Lyme, y una de las cosas que yo pedí que entrase en mi vida fué “volver a ser independiente económicamente”. Diréis, pues bien formulado está eso. Pues sí y no, porque lo que yo tenía en mente es que el dinero me cayese del cielo por decirlo de alguna manera, que me tocara la lotería o algo así; estaba pensando en mucha pasta para no tener que ocuparme del puto dinero, y poder hacer una fundación de ayuda a personas con Lyme. Que es mi super objetivo.
¿Qué hicieron allí arriba?, ja, me mandaron un puesto de trabajo. Sí, sí, reiros. Además, me mandaron un puestazo sin buscarlo; hay que joderse, más de 5 millones de personas en el paro en aquella época, y a mí me vinieron a buscar a casa. ¿Se cumplió lo que yo pedí?, joder que sí, vaya si se cumplió, peeeerooooooo, NO era eso lo que yo tenía en mi mente cuando lo escribí.
¿Véis a qué me refiero?, tendría que haber puesto lo que realmente sentía, algo tipo: “Quiero que me toque muchísimo dinero en la lotería para poder vivir y hacer la fundación de ayuda al Lyme”. No me atreví a hacerlo, y el miedo, no suele ser un buen compañero de viaje.
Para curios@s vari@s, no lo he vuelto a poner en los años sucesivos. He estado ocupada en otros temas. Curiosa que es una. Ahora entenderéis el por qué. Voy con la segunda anécdota.
La verdad es que ya lo he contado alguna vez en persona, vamos que no es ningún secreto, pero no es lo mismo que contarlo por aquí. Ilustra tan biennnn lo que os quiero transmitir… al lío porque si lo pienso, no lo hago.
Pues un año, pedí lo que viene siendo un empotrador, ya está, queda dicho. Ilusiones que tiene una, ya veis.
A ver, os pongo en situación: yo soy muy alta para mi época, incluso para la época actual, diría yo. Una chica bajita te la encaramas de cualquier manera porque aunque no esté especialmente delgada pesa nada y menos; pero una alta como yo, “bien rematá”, con las curvas en su sitio, aunque seas delgada, eres muy larga y pesas, no está al alcance de cualquier tío el que se te encarame según de qué forma y manera.
Básicamente, porque no pueden contigo, te dicen que sí pero no; o casi pueden pero tampoco; o pueden, pero un milisegundo ¿me explico, verdad?. Objetivos alcanzables siempre, por supuesto, pero un poquito de por favor, o algo. Pues me lo mandaron. Diréis, ¿no jodas?, pues sí. Más majo él. Reunía todas las cualidades, además estaba bueno de crujir, el puto paraíso en la tierra, pensé yo, ja,…
Efectivamente, me mandaron el empotrador sí, pero SIN herramienta, ¿me sigo explicando, verdad?, ¡qué disgusto más grande!, ¡quién iba a pensar!…. en fin, unos cabrones ahí arriba, aprovechan cualquier despiste para darte un zasca.
Pensaba yo “pa mí”, Universo coño, esto no se hace. Se sobreentiende que va todo en el lote, un empotrador, es un empotrador aquí, y en la China Popular. Ahhh, igual es que tiene familia lejana por allí, y de eso le viene, uhmmm, bueno, da igual. Que digo yo, que no se necesitaba especificar más nada, ¿o sí?…
Ahí os lo dejo. Ahora hilo fino, fino que no veas, a veeeeerrrrrrr, un A3 por las dos caras si hace falta. Lo dicho, andad listic@s con lo que pedís para el año próximo, que os lo pueden conceder. Yo a este lo coloqué luego de gratis en Wallapop…
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