La Vida del Artista

Escrito el Domingo, 1 de Abril de 2018

Aquí, recuperando y eso… más que de la Semana Santa, que también, yo diría que estoy recuperando de la semana de antes. ¡Qué trajín!, esto es muy cansado prima, muy cansado.

Hoy es Domingo de Pascua, y para que os hagáis una idea me ha llamado una amiga para tomar el vermouth a eso de las 14:10, y mi respuesta ha sido estoy acabando de desayunar, tal cual oye, con dos cojones y un palo. Por supuesto no hemos quedado, quita, quita. Anoche se dió la cosa bien con la tontería, y acabé a las mil.

Me prestó mucho, una frase muy de mi tierra, de León. Iba a escribir, hacía mucho que no salía, pero no, hace tan solo un par de semanas. Solo, ¡qué fuerte!. ¿Sabéis qué ocurre?, al estar viviendo tantísimas cosas a la vez, todas tan buenas, tan divertidas, y como no, tan intensas, la sensación es que ha pasado mucho más tiempo entre homenaje y homenaje.

Que del anterior, ni acordarme quiero. Acabé como Massiel en una boda pero sin mantón, la virgen. Os cuento.

Salimos después de la presentación del libro en León capital el 16 de Marzo, menciono la fecha porque es especial para una compi de fatigas y amiga, ella sabe; justo ese día me mandaron algo importante para ella.

Ya sabéis, esas cosas que me mandan a mí, bueno, a mí y a todo el mundo, pero que algun@s vemos y aprovechamos, y otr@s no. Se siente. ¡Mente abierta!, ¡open mind!, es simple. Os divertiréis muchísimo más.

Que me disperso. Retomo. Total que salimos de vinos, y la secuencia fué vino, vino, vino, y copa, todo ello sin cenar. Bien bien, aquello no podía acabar, las cosas como son. Lo cogí con ganas lo confieso.

Había sido una semana muy dura emocionalmente hablando, hacía mucho que no salía, estaba con gente nueva, era todo muy divertido, tenía mucho que celebrar, y algunas cosas para olvidar. Hubiera estado mejor que la secuencia hubiese sido vino, agua, vino, agua, y ya si eso, copa. Pero no. Y eso que algo de cecina y pollo arramplé por ahí, pero que va, me hacía falta medio kilo más de todo.

Eso sí, el que tuvo, retuvo. Maaadre mía, aguanté como una campeona, y no me emborraché…demasiado. A ver, estaba muy graciosa, lengua de trapo total me temo, sí, y con las largas puestas, yo creo que se me veían los ojos desde 15 metros de distancia, mínimo.

Mira que bebí agua cuando llegué a casa, ja, un litro más me tenía que haber trincado, joder. Dos días me costó recuperar, lo sé, me lo merezco por cafre. Que me quiten lo “bailao”, a tomar por culo la bicicleta. Maaadre, no doy detalles pero, ¡qué resacas más raras tenemos los ex-lymers!, las que yo recuerdo de antes de todo, no eran así. Vivir para ver.

Ayer me permití salir a cenar con amig@s, eso si que hacía tiempo que no lo hacía. Me encantó. Mucho mejor todo cenando del verbo cenar. Y no me quedé con hambre, aun estoy sorprendida, lo confieso. Están cambiando algunas cositas aquí dentro a mejor, lo noto en estos pequeños detalles. Bieeeennnnn.

Como vais a ver esto del artisteo es de un entretenido que da miedito. Nada que ver con la ingeniería ¡dónde va a parar!. Eso sí, dinero, lo que se dice dinero, mucho no da, la verdad. Peeeeerooooo, ¿y lo bien que lo pasas?. Eso sí, curras un montón no os vayáis a creer, es como la vida de feriante, muy parecida. Vaya gremios que me he buscado, jejeje, de lo bueno lo mejor.

Este Martes Santo acabamos la mini gira primaveral de presentación del libro, menos mal, si dura un día más, me tienen que poner oxígeno en forma de ozono, joder, que tute.

Entre lo que ya arrastraba aquí la menda lerenda, la gira, y la puta primavera, #mecaguensusmuertos, esta SS solo quería dormir y descansar, lo necesitaba más que el comer. Dos meses de primavera loca que llevo ya, ufff, que paciencia Señor, que paciencia hay que tener. Tuve ahí unas semanas con unas pájaras físicas que me dieron muy, muy fuertes. ¡Que rato más malo!…menos mal que ya pasó.

Si es que, de verdad que yo no sé cómo soy capaz de hacer la barbaridad de cosas que hago, comiendo lo que como. Eso durante todo el año, ya que aguante el tipo en primavera y en otoño, ole yo. Esto mío va a ser de llevarlo a Cuarto Milenio. Como ahora no paro de salir en la tele, pues hala, a seguir con la racha.

En serio, no había salido nunca, y ya llevo tres veces en lo que va de año, salgo a una por mes, jajajajjjajaja. Una por el libro, otra por las telas, y otra, también relacionada con el libro, en una entrevista muy especial. Os dejo los enlaces al final del post.

He de decir, que el día que nos fueron a grabar a telas fué uno de esos de una pájara primaveral nivel Dios, la ley de Murphy, que putada. Me jode porque hago muchísimas más figuras, y muchísimo mejor que lo que sale en el video; ese día apenas me podía sostener, peeerrooo fuí, que es lo importante. Si no lo digo re-vien-to.

Como será la cosa, os vais a descojonar, que ayer había una obra de teatro aquí en mi pueblo, fuí a verla, y antes de que empezase estaba yo saludando a alguien, y cuando iba para mi sitio, me cruzo con una señora de aquí, y me dice “ahhh, ¿también actúas en la obra?”, no podía con la vida. Ya le dije, “no señora no, hoy vengo de espectadora que ya me lo he ganado”.

Universo, tu verás, pero creo que igual estaría bien dejar descansar a los fans un poco, que los vamos a saturar. ¡Qué necesidad!, que son buena gente, aún me queda muuucho por hacer y que ell@s lo vean por supuesto.

Intuía que esta aventura iba a ser emocionante y muy interesante. No me planteé expectativas, solo a disfrutarla. Ahora funciono así. He aprendido que se vive mucho mejor, os lo aseguro. A cambio, el resultado está siendo que si lo llego a pedir a la carta, no cambio nada. Brutalmente bueno, enriquecedor, y fascinante.

De hecho, Lola y yo que no éramos amigas, nos estamos conociendo ahora a raíz de preparar y hacer las presentaciones. Cuando compartes de forma tan cercana con alguien se va generando un vínculo. Amistad.

Una frase mía que ha gustado mucho es aquella que dije un día, estando sobria y sembrada a partes iguales, que “lo nuestro“ ha sido como cuando conoces a alguien follando…¿sabéis cómo os digo, verdad?, no haceros l@s tiquismiquis que sí sabéis. Reiros, reiros, pero lo define al pelo: primero hemos colaborado en el libro, y a posteriori es cuando nos estamos conociendo.

Otro ejemplín. Íbamos a Madrid en coche, ella hablando por teléfono
comenta “vamos rollo Thelma y Louise”, yo me quedo mirando y digo “no
jodas, no sé tú, pero yo pienso volver”. Ella lo decía por el buen rollo
del viaje y demás. A mí se me vino el final de la peli a la cabeza. Las
dos acertamos, super buen feeling y mejores experiencias, muy
disfrutadas. Ahhh, y hemos vuelto. Importante decirlo.

Anécdotas para contar las que queráis, a cual mejor. Algunas se pueden contar en este foro, y otras no. Ya sabéis, el que expone, se expone.

De las que NO se pueden contar, una alineación de planetas salvaje relacionada con chicos. Fue tan descarada que es que ni yo me lo podía creer, con eso os lo digo todo. Pero sí. Que buena mañana se nos quedó después, la verdad. Nada que ver. Que están muy locos ahí arriba conmigo, gracias, y ahora, además, tengo testigos.

De las que SÍ se pueden contar, la más entrañable para mí, es la de una señora que al comprar el libro pagó con un billete de 20 €, y al ir a darle Lola la vuelta le dijo “no, no, déjalo, la vuelta para la moto de la otra”. ¡Qué paisanina más maja!, gracias, no me conocía de nada y además de comprar el libro, me regala 4 eurazos para la moto.

Supongo que much@s os estaréis riendo pensando, sí, pues anda que vas a hacer tu mucho con 4€. Ya. No es el importe, que también, es el gesto. Sinceramente os digo, significa mucho para mí. Os cuento los por qués:

Porque, sinceramente, sé honest@, ¿tú me los hubieses regalado?…

Porque, hay personas que me conocen desde niña, supuest@s amig@s, y familiares muuuyyy cercanos, que ni siquiera me han preguntado por el libro, ni por lo que yo cuento o dejo de contar ahí.  De comprarlo, ni hablamos.

Porque, hay personas de mi entorno más íntimo que me han visto cuando apenas podía levantarme de la cama, cuando apenas podía sostenerme en pié, casi ni caminar, y tampoco han gorgotado al respecto. Ni están, ni se las espera.

Para qué seguir enumerando…

Este es otro gran aprendizaje que me está brindando esta aventura. Tiene que ver con algo que se llama EMPATÍA. Yo tengo un exceso de empatía brutal, tenía más que tengo afortunadamente, pero eso implica que he pagado, y aún pago un precio por ello.

No os sorprenderá si os digo que en un próximo post hablaré de ella. Ojalá pudiera regalar todos los palés que me sobran, madredelamorhermosooooo.

A raiz de esos por qués, y de alguna otra situación vivida, me da la sensación de que hay personas a las que les hace falta un poquito mucho, eso que a otras nos sobra por toneladas. Manda huevos…

Links:

A partir del minuto 18:40 salimos nosotras, y a partir del 33:27 hablo del Lyme – Entrevista Presentación del Libro TV León

A partir del minuto 22:56 hablo del Lyme – Entrevista con Jesús Muñoz en Malos Tratos Falsos TV

Escuela de Circo La Pequeña Nave TV León

Copyright © 2018 Yofuiunachicalyme. Todos los derechos reservados. Para usar alguna foto ó texto, nombra la procedencia y añade un link al artículo original de este blog

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *