Telita Marinera

Escrito el Domingo, 18 de Febrero de 2018

Hilando con el post anterior, voy a hablar de telas. Seguid leyendo por favor, dadme un voto de confianza. Graciasssss.

Cuando digo telas, me refiero a Telas Aéreas, seguro que alguna vez las habéis visto en la tele o anunciadas como parte de alguna actuación circense. Son unas telas rojas (al menos yo siempre las he visto de ese color) colgadas del techo de una nave, o de un sitio muy alto.

El espectáculo consiste en gente que sube por ellas ayudándose de las manos y los pies para, una vez arriba, hacer figuras en el aire enredándose y desenredándose con las telas.

Yo las había visto ya hace tiempo, no recuerdo dónde, y me llamaban mucho la atención. ¡Qué casualidad!, que una chica de aquí, de hecho mi clienta VIP de León, las hace. Ojo al dato, debe ser la única persona de todo el pueblo que las hace, y zasca, me la mandan. He de decir que nosotras no teníamos trato ninguno antes de esta etapa mía de “vuelta al hogar”. Ahí os lo dejo.

Flipé cuando me lo dijo. Mi respuesta fué, para el año próximo me apunto. Decidí esperar porque no me veía yo para hacer eso aún. Una cosa es hacer yoga y pilates, aunque sean cañeros los que yo hago/hacía (favor de no reírse, que son cañeros de verdad) y otra cosa es, sostener a pulso tu peso a 4-5 metros de altura, y hacer figuritas con el cuerpo sin apretarte una hostia como un “campanu”.

Esta chica, ahora amiga, a la que aprovecho para darle las gracias públicamente, me invitó en Mayo pasado a ver el Festival de Fin de Curso, y me enamoré. Mira, sentada en el suelo mirando el espectáculo, no estaba yo, estaba Gemmita, mi niña interior, atacada, sonriente, feliz, pensando: YO QUIERO HACER ESO.

Por cierto, para los que sea nuevo el concepto de niñ@ interior, brujulead por ahí para ver lo que es, que seguro que os viene bien. Ahí lo dejo, desde el cariño, ehhh…..

Dios, cómo lo disfruté, o mejor dicho, cómo lo disfrutamos, las dos, ella y yo. Y, como no, me apunté a parvulitos de telas, como yo lo llamo. Empezamos en Octubre pasado. Sabía que se me iba a dar bien, pero no sabía que tanto. Ole yo.

Digamos que estoy dando con 45 años, las volteretas que no dí con 5, peeroooo, las estoy dando que es lo importante. De alguna forma entendí de pequeñita que esas cosas no eran para mí, o que no estaba bien que yo las hiciera; yo tenía que hacer cosas de estudiar y punto, no me permití jugar ni divertirme todo lo que quería, necesitaba o me apetecía. Y he pagado un precio por ello.

Una vida entera tan de hemisferio izquierdo y perfección es agotadora en grado sumo. Os lo aseguro. Ya hace unos añitos que fomento mi creatividad con otras cosas además de escribir: pintando mandalas, hice un curso de pintura japonesa (de un día, que eso cuesta una pasta), compré unos botes para pintar con las manos,…, voy haciendo mis pinitos.

Las telas han sido el colofón, el premio gordo.

¿Sabéis cómo calentamos?, que solo con el calentamiento a veces piensas, casi que me podía ir ya para casa, porque es intensito para evitar lesiones. Calentamos, entre otras muchas cosas, jugando al corre que te pillo, con globos en las manos mientras corremos, saltando a la comba, o jugando al potro.

Diossss, haría treinta y no sé cuantos años que no hacía yo nada de todo eso; desde el colegio, porque en el instituto ya no recuerdo jugar. Sí recuerdo hacer educación física, pero no jugar.

Confieso que a veces me cuesta, sobre todo al inicio de la clase. Es todo muy nuevo para mí, estoy jugando. Hay algunos chavalines menores incluso, que os digo una cosa, tanto yo como alguna de las otras compis podríamos ser sus madres tranquilamente, sí, muuuyyyy fuerteeeee.

Esos chavalines juegan de puta madre, a mí me cuesta la vida como os he dicho, peeeeerooo, una vez me dejo llevar me presta un montón. Al final, supongo que tod@s estamos donde queremos estar. Eso es lo realmente importante.

Que os puedo decir, cuando sintáis algo, hacedlo, va a ser bueno para vosotr@s fijo, por mucha locura que parezca desde fuera, eso NO es relevante, lo que importan son vuestras sensaciones. Y si podéis hacerlo Carpe Diem, adelante, no sabemos que va a pasar mañana, quizás no podáis.

Os pongo aquí un par de fotos, porque claro, se lo he contado a todo pichichi, ya os imaginaréis, si no lo hago, re-vien-to. ¿Oye, os podéis creer, que NADIE se lo creía?, y cuando digo nadie, es nadie, peroooo, Dios bendiga a los smartphones, ahora tengo documentos gráficos.

Puse una de estas fotos de perfil en el whatsApp, y menudo éxito. La peña incluso me preguntaba si era yo, pues claro que soy yo. Hubo una amiga que me preguntó si la foto era de ahora, o de la época del instituto, lo que me pude reir; perdonaaaaaaaa, de ahora txatina, de ahora, contesté yo toda ufana y orgullosa.

Eso sí, a ver, he de decir que como no, hay un esfuerzo detrás. Que luego el personal se queda con la copla de que es todo coser y cantar. Ni de coña.

Me he quemado varias veces en los brazos y en las piernas con las telas. Esto pasa cuando las telas deslizan directamente sobre la piel muy rápido sin control, en alguna maniobra que se te va un poco de madre, y que se te ha movido la camiseta o la malla; escuecen de cojones, y tardan una semanita mas menos en curar y cicatrizar. Vamos, que empalmas con la siguiente clase.

Muchos días vengo con alguna contractura salvaje, o lo que sea, porque en lugar de tirar de abdomen, he tirado de brazos o de costado como si no hubiese un mañana. Todo eso sin querer claro, y no ha sido buena idea. O con los antebrazos inflamados que dan miedito.

Entre las telas y la moto, tengo flipada a la fisio que me lleva. Le tuve que confesar lo que estaba haciendo, las dos cosas, porque si no, creo que se iba derechita al cuartel a denunciar que yo estaba sufriendo malos tratos o algo en base a todo lo que veía y palpaba en mi cuerpo. Esta parte va a ir a mejor por supuesto. Pero claro, hasta que vas cogiendo la técnica, se sufre un pelín.

He de decir, que no me he caído ninguna vez, ni tampoco ninguno de los compis. Pero a veces haciendo alguna figura por primera vez, hay que ser muy valiente. Sí. Sobre todo en esas que te dicen: “ya está, suéltate y tírate de cabeza hacia adelante/atrás”, y yo, “ehhhh???, seguro??”, “sí, sí, tírate”, mira, me cuesta la vida, joder, que acojona un huevo pero me tiro, luego quieres más, y ya te tiras tú solita.

Es como cuando los niños están esperando para bajar por un tobogán en el parque y tienen que esperar a que salga el niño anterior, para no chocarse, pues igual, esa sensación. Muy divertido.

Confieso que ha habido un par de veces, que del susto según te tiras, luego no me he acordado de hacer el siguiente movimiento, o no lo he hecho a tiempo, y te quedas ahí enredada colgando de donde no toca, o te metes un viaje porque no te da tiempo a coger las telas, o no abriste las piernas o los brazos a tiempo para frenar. Ya, suena fatal, lo sé. No acojonarse.

Maadre, una vez me dí un golpetazo en la cara, que pensé que me quedaba sin nariz, la vírgen, uy, uy,uy, más que darme con la tela a mí me pareció que me había dado contra una esquina de un mueble de madera maciza. Pero nada, se pasó, como todo.

Y otra cosa, que cuando lo ves parece que el que está arriba no está haciendo esfuerzo, o no mucho, como que todo fluye así, suavecito. Ja, fijaros en mis brazos en una de las fotos. Ya te puedes sujetar bien con alguna parte de tu cuerpo, o que te sujete/frene la tela y te dé un poco de cuartelillo. Vamos que a tomar el sol ahí arriba un rato no te quedas ni de coña.

Deciros que me compensan las heridas de guerra con creces. Estas cada vez son menos, y la satisfacción cada vez es mayor. Termino con la misma frase que el post anterior, que para eso van de la mano.

En cualquier caso, y este es mi éxito, no está nada mal para alguien que hace 4 años y medio no podía ni caminar, ¿ehhh?. Yo diría que está mejor que bien…


Copyright © 2018 Yofuiunachicalyme. Todos los derechos reservados. Para usar alguna foto ó texto, nombra la procedencia y añade un link al artículo original de este blog

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *