A Lo Loco Se Vive Mejor

Escrito el Martes, 30 de Enero de 2018

Este es el primer post del 2018. Y se lo voy a dedicar a algo muy, muy, muy especial para mí.

Hace tiempo que ya tenía en mente escribir sobre algunas cosas que me estoy permitiendo, y que son la hostia. Se puede decir más alto, pero no más claro. He empezado a escribir, y ya lo tengo casi, casi apañado, pero, como no, me queda el post largo, ¡qué raro!, ¿verdad?. Así que he dicho, sin problema, lo divido en dos. Mejor así, porque cada una se merece su particular homenaje, por decirlo de alguna manera.

Me apetece, y, además, me apetece mucho, compartir estas sensaciones con vosotr@s. Me tienen fascinada y absorbida. Después del tema chicos, vienen estas dos. Fijaos el grado de importancia que les doy, de BRUTAL para arriba, ya vosotr@s sabéis.

Voy a hablar de motos. Diréis, otra vez, pues sí. Y eso que aún no ha empezado el Mundial. Más concretamente, voy a hablar de sacar el carné de moto, el A2.

Que esto no os lo había contado, no por nada, simplemente es que no me da la vida con tanto meneo y tanta intensidad. Ya lo tengo encarrilado, veréis. Yo dije que el carné para el segundo semestre del 2017 y ya sabéis lo que me gusta a mí cumplir objetivos. ¿Por qué para esa fecha?, pues creo recordar que ya lo he mencionado en un post, pero os lo detallo aquí para los que no sois followers habituales.

En la Semana Santa pasada me encontré con una amiga del instituto, y resulta que me dijo que ella y su marido iban a volver al pueblo después de veintitantos años en Madrid (¿no os recuerdan a nadie?). Ellos se dedican al tema autoescuela, e inmediatamente, en dos milisegundos yo procesé la información y entendí para qué me los mandaban.

Abrieron la “motoescuela” como yo le llamo, en Septiembre. Y yo creo que a finales o en Octubre fuí a preguntar y me apunté. Me empecé a leer el libro que te dan. Maaadre, qué de cosas. Dije yo, y suerte tienes que no te examinan de nuevo del de coche. Hostia puta.

El caso es que acabé el libro, como soy tan disciplinadica yo, y empecé a hacer tests. Muy llevadero. Eso sí, algo de tiempo hay que dedicarle, ¿ehhhh?. Normas especiales para motos CON sidecar, no me jodas, ¡que me estás contando!, esas que se las aprendan los que lo vayan a llevar, ¿pero yo?, si no voy a llevar ni paquete.

Las últimas semanas ya sí me lo tomé en serio. Total que presentaron los papeles en Tráfico, y hala, desconvocaron la huelga de examinadores de la DGT para mí, mira que majos, iba a ir a examen ahora en Enero, y que va, el 21 de Diciembre, así empezando el solsticio de invierno, muy simbólico todo, ya sabéis.

El examen fue fácil. Yo era la abuelilla de todos los que nos examinábamos ese día, tanto de coche como de moto. Aprobé. Tititiritititi. Ya tengo el 25% del carné. Ahora me queda lo divertido, el otro 75%, es decir, los 3 exámenes prácticos que hay que aprobar por separado.

He empezado las prácticas igualita que mi Marc, se ve que somos de la misma escuela: ya me he apretado la primera hostia del campeonato. En primera eso sí, sin daños colaterales relevantes. Mira, que “jartá de reir, por favor”.

Hoy, que es 30 de Enero, he de decir, que ya me he apretado la  segunda hostia del campeonato. Si es que, NO SE PUEDE LLEVAR LA MOTO TAN DESPACIO COÑOOOOOOOO, mi Marc se las mete a 300 y yo a 30, km/h todo.

Vergüenza me da reconocerlo. Tengo el orgullo motero super herido, “mecagoentoloquesemenea” de aquí a Jerez. Varias cosas os digo.

Primera cosa, nada que ver con un coche, que ya lo sabíamos. Un coche lo aguanta todo, y cuando digo todo, es todo. En una moto no se puede ni pestañear. Va para donde tú miras, pero va que va, vamos que no tienes cojones a cambiar de dirección a tiempo.

Piedra que miro por pequeñina que sea, piedra que atropello. Que yo no quiero pillarla ni nada, pero como la mire más de un milisegundo, pobre de ella, no la salva ni Blas. Y así todo.

Segunda cosa. Yo estoy haciendo prácticas con una de 500, ahí es nada, ahora ya es obligatoria esa cilindrada para examen. Yo pensaba que admitían mucho más margen los mandos, es decir, cambio de marchas, frenos y acelerador. Ni de coña. Hay que hilar muy fino, pero que muy, muy, muy fino.

Si a eso le soplas al acelerador y te vas a Albacete sin querer. Frenas “de alante” y te quedas clavao, y ya puedes tener cuidadín, que te vas contra el depósito y te escoñas, nunca mejor dicho, jejejejje.

Lo que mejor hacía los primeros días era bloquear el cambio de marchas, eso se me daba superbien; me descojonaba, pasaba de primera a tercera sin querer, del tirón, buscando el «puto» muerto. Confirmado. El cambio de marchas en una moto es muy, muy, muy suave.

Pensándolo bien, todo esto explica muchas cosas. Sí. Todas ellas relacionadas con las habilidades de los chicos que llevan moto. Interesante información. Ahí os lo dejo chicas. No pregunto, confirmo.

Más cosas. ¿Qué me decís de las curvas a derechas?, que igual falta NO hacen, digo yo. ¿Alguien conoce alguna carretera solo con curvas a izquierdas y que sea circular?, hombre, para poder volver más que nada. Ahora que lo pienso, la circunvalación de mi pueblo si la cojo a izquierdas, cumple. Y el día que me venga arriba, la cojo a derechas, y que sea lo que el Universo quiera.

De verdad que las curvas a izquierdas se me dan muy bien; yo creo que por lo menos tres graditos ya tumbaba, a lo loco total. Incluso yendo al paso la tortuga como voy yo, cuando las coges bien es genial, lo notas, la sensación es que fluyes con la moto. Cuando las coges mal, es una cagada, es como que la moto va por un lado y tú por otro, no mola nada.

He de matizar, que las curvas a izquierdas se me DABAN muy bien. Desde la segunda hostia la semana pasada les he cogido miedito a las curvas en general, ya lo sé, ¡esto es un no parar de mejorar…!, no me digáis nada por favor, que ya lo sé. No sé si la moto va a aguantar hasta que yo apruebe, empiezo a tener mis dudas.

De rodillas para abajo parezco un niño de 5 años, ay ama, las botas rozadas y/o manchadas, moratones, algún rasponín, hoy cojeaba, un cuadro vamos. De eso que llegas así a casa, te coge una madre de las de antes, y te iguala por arriba de la “so manta palos” que te da por haber estado haciendo el gilipollas por ahí y volver a casa hecho un Cristo.

#pahabernosmatao1: era el segundo día que cogía la moto, me quedé mirando el bordillo en una curva, y zasca, creo que menos el freno debí tocar todos los mandos de la moto, bueno, los que me dió tiempo. Rasponazo en la bota y rodilla derechas, bastante más la bota que yo afortunadamente.

#pahabernosmatao2: se me fué de atrás, por frenar cuando no tocaba, y cuando me quise dar cuenta ya estaba en el suelo, golpetazo en la rodilla izquierda, esto fué el jueves pasado, ja, parecía que no, pero sí, desde ayer tengo un cojo-moratón que no veas. Los deportes de riesgo es lo que tienen.

#pahabernosmatao3: ayer, buffff, ayer no era capaz de meter la moto en las curvas, en ninguna, por aquello del miedito. ¿Que pasó?, pues que en una de esas, me iba recta, como mi Marc, a la grava; esta vez si frené, ¡¡menos mal que algo voy aprendiendo!!, si no llego a frenar, me estampo contra una tapia.

No sé qué hice en esta última, que me desequilibré al final, se me inclinó la moto a derechas, y ya no pude mantenerla, se fué al suelo, ella, yo no, perooo, aunque no lo noté, me debí llevar golpetazo en el pié derecho. Y de paso jodí otro par de botas que se mancharon de grasa. Ya van dos pares.

Con esos dos pares tiro hasta que apruebe todo, sí o sí. Y luego a las rebajas, a celebrarlo.

Joder, pues por la tarde creí que me moría del dolor en el pié. Hacía muuuuchoooo que no sentía tanto dolor. En dos horas aquello se puso de parto, ¡que rato más malo!. A la pata coja, sin poder apoyar, no podía ni conducir, subiendo las escaleras de casa arrastrándome de culo, las bajaba saltando, haciéndome la cena sentada en una silla, sufrí al quitarme el calcetín, un dolorrr, ¡no os digo más!.

Menos mal que me quedaba una cajita de tramadol de los buenos tiempos, jejejeje, me aticé uno y dormí toda la noche del tirón, eso y ponerle frío, me han salvado la vida. Hoy ya estaba muchíiiisimo mejor.

Total, que cuando recupere sensaciones, que espero sea ya mismo, al lío. El circuito de velocidad ya lo tengo, casi lo hacía en tiempo antes del bajón de confianza. El otro circuito, el de habilidad, me está costando más. También lo hacía mejor que lo hago, así que espabilaré, por la cuenta que me trae.

Los conos a tresbolillo son un engendro del diablo. Además, te dicen que hay 4 metros desde el final de la raya hasta el primer cono, y los hay, pero da la sensación de que es medio metro, ¿dónde están los otros que faltan, ehhh, dónde están?.

Ya sé que igual no lo parece, pero yo sigo pensando que he nacido para esto. A ver, no descojonarse. Sed benévolos. Que si no lo tuviese yo claro no me había metido en este berenjenal. Confiad. Esto le pasa en mayor o menor grado a casi todo el mundo, lo que pasa que nadie o casi nadie lo cuenta, porque jode, y jode bastante, os lo aseguro.

A mí me ha ido muy bien riéndome de mí misma en esta vida, y no voy a dejar de hacerlo aunque haya testigos. Eso sí, una cosa es que lo cuente yo, y otra que me venga a putear alguien con esto ¿ehhh?, desde el cariño todo lo que queráis, a mala hostia no aguanto ni media.

Me gusta/necesito sentir que soy yo la que lleva la moto, no que es la moto la que me lleva a mí. Me pasa lo mismo con el coche. Son sensaciones, pero seguro que sabéis de lo que hablo, ¿a qué sí?. Y hablando de sensaciones, las buenas encima de la moto son increíblemente buenas, compensan de lejos las caídas. Esto son horas de vuelo, así que, a volar. Feliz.

En cualquier caso, y este es mi éxito, no está nada mal para alguien que hace 4 años y medio no podía ni caminar, ¿ehhh?. Yo diría que está mejor que bien….

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