Irrigaciones Varias
Escrito el Lunes, 21 de Marzo de 2016.
Que bien se está de vacaciones, qué maravilla. Este es el estado natural de las personas, fijo. Lo que pasa es que nos lo hemos montado un poco regular tirando a mal, o eso parece.
No llega a 4 días que me jubilé de ingeniero, y ya parece que fué hace 4 años. Como muy lejano en el tiempo. Esto es como los chistes del primero en la liga, entre el Madrid y el Barca, cerca, lejos, y a tomar por culo, jajajajajaja, pues yo como el Madrid, a tomar por culo…
Tengo otro título por ahí elegido para un post, pero este va a ser algo que quería escribir hace muuuucho tiempo, porque es super divertido. Es un poco delicado el asunto en cuestión si quieres, pero bueno, nosotr@s ya tenemos una confianza, ¿verdad?. Eso sí, antes quiero hacer una mención especial. Las chicas Lyme, camino de ser ex-lymers, están que se salen. Parece ser que unas cuantas tienen la vena bloguera, igual que una servidora.
Os hablaba hace poco de una compi de Barcelona y su blog «Las voces del cuerpo», pues resulta que otra compi de la que ya os he hablado, también ha publicado el suyo. Y señor@s, la alumna ha superado a la maestra, enhorabuena Doctora May. IM-PRESIONANTE. Claro, la he hecho Dra. porque lo es, ya lo era de hecho. Os hablé de ella la primera vez con el pseudónimo de Angela, pero resulta que le recordaba a la Merkel (a mí también) y a una tía suya, vieja revieja, que no le daba nada de buen rollo.
Así que, ese primer pseudónimo lo acabamos de eliminar, y lo reemplazamos por Dra. May que le pega total. Además, que sepáis que se recibió de Dra. el día de su cumpleaños el pasado 13 de Marzo, como no, ooootrooooo día 13 mara villoso y significativo en mi vida, y en la suya, of course.
Su blog se llama «adioslyme», y merece muchísimo la pena. Tenéis mucha información ahí. Por favor, echadle un ojillo, os va a encantar.
Lo que me maravilla es que cada una de nosotras en función de cómo ha sido su camino, se centra en una parte crucial para sanar de la enfermedad. Cada una en aquello que más le ha marcado, o aquello que más le ha costado, y por eso ha tenido que investigar más. Tenemos varios masters pr cabeza, es genial, ¿verdad?. Ya os digo yo que sí. Imaginaros lo que puede ser un día o un finde de ponencias nuestras, ¿molaría, ehhh?, para transmitir a personas que aun estén en vías de recuperación del Lyme…me encanta, este sí que es un gran objetivo, y lo vamos a cumplir, ya lo vais a ver, dadme un poquito de tiempo. Hay taaaaanto que hacer… el reto atrae, y más, con la compañía y ayuda de estas pedazo de Doctoras, si es que solo puede salir bien. Mejor que bien. Al lío.
Ahora voy con lo que da nombre a este post.
Me lo recordó el otro día una compañera de curro, a raiz de que yo les enviara el link de mi blog a unos cuantos en la oficina, como 40 personas o así, para que lo divulguen, para que llegue a la gente, cuanta más mejor. Pues ella vino a felicitarme por mi valentía (orgullosísima que estoy de haberlo hecho), y de paso me preguntó algunas cositas porque tiene un caso muy cercano con una enfermedad grave, de esas que acojonan. Como el Lyme, pero con la gente concienciada. Todo llegará.
El caso es que me preguntó por los enemas y/o las hidroterapias de colon. Que estaba pensando en hacerse una pero en casa. Mira, se me pusieron los ojos que no me cabían en la cara, como el icono del whatsapp, y que si con café, y no sé que más. Mira, toda loca que me puse, ni se te ocurra tía, le decía yo, de verdad que no merece la pena, que se pasa mal, y montas un pifostio de tres pares de narices, y ahí tirada en el suelo o en la cama, que como no tengas el baño muy cerca, lo mismo no llegassssss, quita, quita, ni se te ocurra.
Merece la pena pagar para que te las hagan aunque te hagas menos. Y diréis, ¿y tú cómo sabes eso?, ya sabéis que mi máxima es hablar de lo que yo he probado y/o experimentado, porque si no, ya me diréis con que criterio puedo valorar algo que no he vivido. Pues esto también lo he vivido. Por allá por el 2013, primeros de año yo creo. Tres años han pasado y aun me acuerdo. El Doc me recetó además de las hidros de colon, irrigaciones vaginales y anales. Mira, yo ya el día de la consulta como que no lo veía. Pero el Doc se puso tan cafre que dije, bueno, pruebo, si va mal, con no volver a hacerlo, y tal cual oye, no lo volví a hacer en mi puta vida, jajajajajaja,..perdón por la expresión, pero es que fué, “pa’habernos matao”.
Me compré el irrigador en la farmacia que viene a ser una jarra de plástico de 2l o 2l y ½, más menos. Con una salida en la parte baja conectada a una goma que acaba en una cánula de distinto tipo dependiendo de que sea para enchufar por delante, o por detrás. Yo como mi intuición me decía que aquello iba a apuntar maneras, probé por delante a ver que tal. Y ya si eso, probaba por detrás. El caso era enchufarse por delante como dos dedos de un vaso de agua con bicarbonato diluído. Hasta aquí bien, porque era poca cantidad, y yo dije, esto en un pis pas lo tengo yo «apañao», mal se me tiene que dar,…, joder, pues se me dió mal, mejor dicho, se me dió como el culo, jajajajajajja. Han pasado 3 años, y aun me descojono. Por no llorar, vamos.
El baño de mi casa de Las Rozas era muy pequeñito y yo mido 176 cm. La jarra tienes que ponerla en alto para que por gravedad piti, piti, para dentro. Yo lo de por gravedad, no lo veía, yo «pa’mi» que alli faltaba un algo para impulsar, y efectivamente. Total, que enganché la jarra de la manilla de la puerta, no era suficiente, la enganché un poco más arriba, de los típicos ganchos para los toallas detrás de la puerta del baño, ea, puse un albornoz en el suelo, porque esto era Febrero, el suelo de baldosa estaba frío. De aquella época yo estaba hipotérmica perdida 24 horas al día, y tenía más contracturas y dolores que Indurain después de haber subido el Tourmalet.
Por supuesto, la camiseta no me la iba a quitar ni de coña, y los calcetines tampoco. Yo vivía sola (afortunadamente), y total, para 20 minutitos, tampocoooo… Atención, a la visualización de esta señorita con camiseta, desnuda de cintura para abajo, hasta los calcetines claro, tumbada en el suelo, con las patucas para arriba porque como la jarra iba en la puerta, había que cerrarla, entonces no cabía yo de larga, mira, aquello parecía un paritorio improvisado. En fin, total, que me enchufo la cánula, abro la espita, y los dos dedos de agua se reprodujeron como el milagro de los panes y los peces, allí había una contra presión que no colaba nada, todo para fuera, el albornoz empapado, por el canalillo aquello escurrió por la espalda, la camiseta también mojada, hasta la nuca, ¿cómo es posible mojarte la nuca haciendo una irrigación vaginal?, aún no lo sé, sinceramente.
A todo esto bajo las patucas, porque estaba claro que aquello no chutaba ni pa’tras, y joder el suelo mojado, los calcetines chorreando de agua al apoyar los pies, mira, jajajajajajja,… Total, que me tuve que cambiar entera de arriba a abajo, dos dedos de agua de un vaso, ni un mililitro más, os lo prometo. Unbelievable. Qué cuadro, qué cuadro,… Y como soy cazurra, dije bueno, mañana pruebo de nuevo, pero claro, visto lo visto, dije, en pelota picada en la bañera, acabáramos, al menos no tendré que lavar la ropa. Pues tampoco. Si es que, cuando es que no, es que no, y punto.
Dije, pues vamos a probar por detrás, lo sé, fuí demasiado optimista, I know. Mira, la jarra colgada de la sujeción de la ducha de arriba, claro aquí ya de dos dedos de agua nada, dos litros de una infusión purgante de hierbas, dos litros como dos soles, eso pesa. Tengo el recuerdo, desnuda en la bañera, de lado, con la cánula enchufada por detrás, mirando para la jarra, que a mí lo que me daba miedo era que se me cayera encima en la espalda y me hiciera otra hernia, o que me diera yo un golpe con los grifos, y me jodiera más la espalda si es que eso podía pasar.
Horroroso, horrorosísimo. Es una vejación personal. Te hace sentir, menos persona, cualquier cosa. Es muy, muy, muy desagradable. Y yo miraba para la jarra, y decía no cuela, esto no se mueve, y yo me autosugestionaba, y me decía, que sí, mujer, que es que va despacín, que no coño, que no, que aquello no chutaba y punto. Que allí hacía falta una impulsión de algo y un caudalímetro que midiera lo que había entrado, que para eso soy Instrumentista hombre, menuda puesta en marcha de aficionado que estaba haciendo. Y todo por no hacer caso a mi instinto.
El irrigador está en el trastero, lo vendo barato por si a alguien le interesa. LO REGALO. No lo quise ni volver a ver. Cuando en la siguiente consulta el Doc me preguntó por las irrigaciones, le dije que aunque me costase la vida recuperarme no hacía ni una más. Menuda bronca me echó, que no podía ser, que aquello funcionaba, que todo el mundo lo hacía y no le pasaba lo que a mí, y yo, pues muy bien, que lo sigan haciendo que lo que es por mi, lo van a hacer dos personas como dicen en México, tú, y tu puta madre, porque yo no.
Barato, ir a que te hagan una hidro es barato. Quita, quita, que pesadilla. Y luego hay gente que me decía, pues tenías que haber probado con café, NO ME JODAS, en eso estaba yo pensando, ¿que parte de… aquello fué una pesadilla, no has entendido?, bueno, bueno, bueno, por encima de mi cadáver. Hice fotos del irrigador colgado de la ducha, si, si, voy a ver si las encuentro y las pongo aquí, para que os hagáis una idea de la película.
NOTA: no he encontrado aun las fotos, cuando las encuentre las subo, prometido, jajajajajaja.
MORALEJA: STIPTMYALDQLD (que quiere decir…Sigue Tu Instinto Por Tus Muertos Y A Los Demás Que Les Den)
Copyright © 2016 Yofuiunachicalyme. Todos los derechos reservados.
Para usar alguna foto ó texto, nombra la procedencia y añade un link al artículo original de este blog.