Agradecimientos 1
Escrito el 22 de Agosto del año 2013.
Os voy a sorprender con este capítulo. Por 2 motivos:
- porque con el título que tiene (Agradecimientos) normalmente se suele mencionar a familiares, personas queridas, o colegas que han servido de inspiración y/o ayuda en el desarrollo de lo que sea que se escriba, y no es este el caso.
- porque la gente de mi entorno más cercano, la que me conoce personalmente y se supone que bien, no espera de mí (un ingeniero, super de ciencias, cuadriculadita, un A+B, muy organizada, muy alemanita, y muy empírica yo), el enfoque que van/vais a encontrar.
Dicho esto, al lío.
Si me dicen hace 2 años, que yo iba a escribir esto, que iba a pensar como pienso ahora, y que para mí es como si fuera una ecuación matemática pura y dura, en la cual todo encaja, todo tiene sentido, y despejas la «x» del tirón porque has dado de lleno con la forma adecuada de resolverla…, hubiera dicho “¡¡que me estás contando!!”. No me lo hubiese creído porque, simplemente entonces, no era el momento. No era mi momento. No se me ocurre mejor forma de expresarlo.
Mi annus horribilis fue el 2011, y después yo concentré todas mis fuerzas en seguir recuperándome físicamente para poder trabajar y llevar una vida «normal». Ya he aprendido que el término normal es muy amplio. Hoy, 2 años y medio despues de la primera gran crisis física que sufrí, sigo sin poder hacer vida normal.
El caso es que yo fui/soy una paciente muy disciplinada y obediente. Hacía mis ejercicios de estiramientos todos los dias, pilates/rehabilitación 2 veces en semana, salir a caminar, trabajaba con reducción de jornada para no forzar (esto es taaaaaan relativo…), corregí posturalmente malos hábitos, dieta sin intolerancias alimentarias, etc., etc., etc. No mejoraba, pero al menos no empeoraba mucho, que ya es bastante. Por aquel entonces ya era muuuuy buena cliente de la farmacia….exagerao que decimos en mi tierra, en León.
Los relajantes musculares me los bebía por cajas, es una forma de hablar…me enchufaron tanta mierda en el 2011 hasta que me consiguieron estabilizar que no quiero ni acordarme, sobre todo y especialmente de las inyecciones de corticoides, esas se merecen un capítulo solo para ellas, NUNCA MAIS. El caso es que según los médicos yo podía estar tomando «Zal—-» (que lleva tramadol, aunque poquito), «Yu—–» o «Myo——» diariamente por los siglos de los siglos. Total ya llevaba 6 meses…..que mas daba. NI DE COÑA….eso te destroza el hígado y que sé yo cuantas cosas mas. Por cierto, a día de hoy, han retirado «Myo——» del mercado por ciertos efectos secundarios, ejem, ejem, ejem. Abrevio los nombres de los medicamentos no sea que me meta en un lío por mencionarlos.
Aparte de que esas «anfetas» como yo les digo cariñosamente, te secan la boca una pasada….¡joder!, tuve que comprarme una pasta de dientes y un colutorio (enjuague bucal por si se me pierde algun lect@r), que costaban una pasta, nunca mejor dicho, especiales para Xerostomia, que es como se llama a cuando tienes la boca seca como el despertar de la peor resaca que recuerdes haber tenido en tu puta vida…..esa, esa, en la que estas pensando ahora mismo…con la lengua pegada al paladar, seca como el desierto…..pues así toooodos los putos días y los labios despellejados y con heridas… Xerostomia fue el primero de muchos conceptos médico/farmaceuticos que aprendí….y os aseguro que he aprendido muchos. Os estoy poniendo en antecedentes para que entendáis. No me he despistado.
El caso es que empecé a comprar otras cosas en la farmacia. A base de hierbas para ir reduciendo la dosis de toda la mierda que me estaba tomando. Todo lo que tenía diagnosticado en esa época (y ahora….) era crónico y degenerativo, pero yo tenía claro que no iba a estar toda mi vida tomando medicinas. Queria llegar a un equilibrio entre el dolor y el día a día soportable, pero sin “anfetas”, como digo yo.
A una de las dependientas de la farmacia le llamó la atención todo lo que yo compraba, y un dia me comentó que venia un doctor especialista en articulaciones y dolores varios, que pasaba consulta gratis en un centro de la farmacia ahí al lado. Y yo pensé, de gratis, y al lado de mi casa, vamos, con los ojos cerrados. Pero fíjate que yo lo hice con la idea de consultar para mis hermanas, la rodilla de una, y las cervicales de la otra. Dios y yo sabemos que es verdad. Total, yo de lo mío ya pasaba. Sabía que no estaba bien pero ya tenía mis resonancias y mis cosas hechas…si,si,….ilusa de mí….
Asi encontré al Doctor con el que empecé a recuperar mi salud. Inicié mi proceso de sanación.
Fui para allá el dia D, recuerdo que era un viernes. Grandes días los viernes. Y quedé petada. Empecé a contarle lo mio, y claro, ya monotema, a lo de mis hermanas ni llegamos. En media hora, señor@s y medic@s, me diagnosticó mejor que cualquier neurocirujano, traumatologo, digestivo, dermatologo, etc….por los que ya habia pasado en los ultimos 5 años.
Fue la primera vez que oi las palabras Disbiosis/Candidiasis Intestinal. Ese fue el principio del fin. El tio lo clavó. Para mi alucinante. Recuerdo salir de la consulta entre asustada, sorprendida, y muuuuy impresionada, aguantándome las lágrimas por la calle porque necesitaba liberar emociones. Llegué a casa, y lo solté todo, que forma de llorar, salió todo, angustia, rabia, impotencia, ira, sufrimiento, miedo, dolor, mucho dolor, incomprensión, y todo lo que se os ocurra en ese sentido. Se me pone la carne de gallina al acordarme.
Empecé el tratamiento a primeros de Julio del 2012. Las sensaciones empezaron a cambiar muy levemente en 2 semanas. Empecé a notar cosas buenas en los síntomas, ¡que maravilla, por fin habia encontrado mi luz al final del tunel!….¡ay, amig@s!, que verdad es esa de que poco dura la alegria en casa del pobre, poco, poquito…poco.
En Agosto el Doctor empezó a pasar no solo de mí, sino de los otros pacientes que tenia en el centro. En Septiembre missing. En Octubre missing. Consulta en Noviembre. Pero para mí ya entonces….mero trámite…yo ya había empezado a buscar ayuda en Septiembre por otros cauces.
Tuve varias crisis de candidiasis vaginales brutales. Ni acordarme quiero, ni yo, ni mis bajos….sinceramente, he llegado a pensar que esto no lo recuperaba yo ni para trapos…joder, joder, joder….tengo fotos….no se si me atreveré a publicarlas….total…siempre puedo decir que me las bajé de la wikipedia y que lo mío estaba como eso.
Cuando digo “habia empezado a buscar ayuda en Septiembre por otros cauces”, me refiero a que pedí ayuda a mi médico de cabecera; a los médicos del seguro médico privado, que lo tengo; miré y remiré en internet, leí y releí; a la Asociacion Española de Candidiasis Crónica (AECC); a la Nutricionista gurú del tema candidiasis en España´ (que me atendió amablemente por email aunque al vivir yo fuera de Barcelona no pudo tratarme); a Dios, a todo el que se me ocurrió y, además, a su puta madre….entonces SI estaba desesperada, y mucho.
No quiero ni acordarme…aquellas noches buscando información, leyendo foros de gente tan desesperada o mas que yo, opiniones contradictorias sobre los mismos terapeutas, sobre los mismos productos: que te laves con esto, no con eso no, mejor con esto otro, noooooo eso no porque a no se quien le fue mal, come aguacate, no aguacate no, ¿estas loca?, ni se te ocurra, come esto otro, quítate aquello, no hombre aquello si se puede comer,….socorro, tengo la puta cabeza loca……..que hago, a quien hago caso, y te desesperas, y lloras, y lloras, y te quieres morir del dolor, del picor, de la inflamación, de la barriga de embarazada que tienes, de los gases que casi no puedes ni salir de casa porque eres una bomba de relojeria, de la propia desesperación, pero sobre todo, y por encima de todo lo demás… de la falta de comprensión y de ayuda. SON INEXISTENTES….incluso en el entorno mas cercano, y hablo de familia, y hablo de amig@s.
Con este escenario, encontré al Doc. Le llamo así cariñosamente.
De los “800” médicos, terapeutas, y naturópatas que salen en la lista de la AECC, podía haber contactado con cualquiera, de hecho contacté con varios pero no llegue a ir a consulta. Me dio muy buen feeling por algun motivo el Doc, y me decidí por él. ¿Por qué?, no lo sé, solo sé que las casualidades no existen.
Si ya con la candidiasis intestinal yo iba más que despachadita, bien lo sabemos, hago la consulta por videoconferencia, y no os lo vais a creer. En 20 minutos, me diagnosticó otra enfermedad, de la cual, como no, no habia oído hablar en mi vida. Recuerdo que lo mencionaba en su web pero yo ni lo miré, porque fuí derecha a donde hablaba de candidiasis que era lo que yo tenía. Fue el 12 de Noviembre del año 2012, una fecha especial, tan especial que yo considero que volví a nacer ese diía. Y lo pienso celebrar como tal todos los años de mi vida. Bueno, es el cumple de las 2, de la Dra. Platero y mío, of course…..Ya os explicaré quien es la Dra. Platero. Fue la primera vez que oí hablar de la Enfermedad de Lyme o borreliosis. Hicimos las pruebas el 20 de Noviembre del año 2012 e iniciamos tratamiento. Aún sigo. Y lo que me queda. Eso también lo explicaré en otro capítulo. Los botes se lo merecen.
El caso es que una parte del tratamiento es realizar hidroterapias de colon. Una ayuda para que no se nos suban los hongos hasta que sé yo…..¿el infinito y más allá?…que ascazo, por favor. Menos mal que no me veo por dentro….menos mal. Como las hidros cuestan su buen dinero y yo viendo lo que costaba todo el conjunto: el tratamiento, las medicinas, las cosas nuevas que tenia que comer, los viajes, etc. no había que ser Einstein para darse cuenta de que aquello era y es un pozo sin fondo de gastar dinero, así que busqué en Google, QUE LO SABE TODO, TODO, Y TODO, sitios donde las hicieran en Madrid. Y más baratas, claro. Y lo encontré.
Asi encontré a mi técnico en hidros de colon.
Este capítulo continúa en Agradecimientos 2.
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