El Verano de COU
Escrito el Domingo, 18 de Agosto de 2019
Maaadre mía, dieciocho de agosto y casi sin catar la piscina, si no lo veo no lo creo. A ver, verano queda, pero lo mismo justica de tiempo voy. Y ahora es cuando yo me pregunto, ¿cómo es posible?, si parece que fue ayer cuando no lo habíamos ni empezado, que me lo devuelvan. ¿Qué he hecho con el verano?, ¿me lo he fumado, o que?.
Pues algo así, porque mira que soy de piscina, bueno soy más de playa pero en León mucha playa como que no tenemos. Corrijo, tenemos algunas playas fluviales que están genial, pero para mí siempre sale ganando el mar.
Pues eso, que he ido una tarde, UNA TARDE, que se dice pronto. Con lo bien que me sienta a mí el sol, me lo bebo, se ponen contentas todas y cada una de las células de mi cuerpo, es una cosaaaaa…Como todas las mías, para ser estudiada por la Ciencia especializada, jajajajaja.
El caso es que no he parado. Allá por mediados de Junio, bauticé este verano con el título de este post. Creo que la media de edad de mis followers da de sobra para NO tener que explicar lo que es/era el COU, pero bueno, como también hay gente de fuera de España que me lee, va por ellos. COU era el último curso del instituto, antes de empezar la Universidad.
Todo el mundo te decía, wow, aprovecha este verano que nunca más vas a tener uno igual, entendido como que la Universidad es jodida, donde vas a pillar un verano sin que haya que estudiar, trabajar, u otras responsabilidades, en tu puta vida, vamos. Y tú pensabas entonces, pues a fuego, no hay dolor.
Y quemamos las naves, vaya si las quemamos, apenas me acordaba, la verdad, pero al hacer memoria, aquello fue un no parar de, fiesta, beber, un no pasar por casa, playa, piscina, chicos, musiquita guapa, risas, más fiesta, más chicos, y así todo.
Simbólicamente, para mí este vuelve a ser el verano de COU– Sé que tengo que hacer cambios en mi vida (ese “tengo que” está utilizado con conocimiento de causa), lo siento como lo que os decía del sol, en cada célula de mi cuerpo.
De hecho, ya he tomado alguna decisión, y otras no las he ejecutado aún porque ¡que pereza hacer según qué cosas en verano con este calor!, (cualquier excusa vale cuando te cuesta o no quieres hacer algo, ya vosotros sabéis). Dije, nada, que pase, lo disfruto y luego ya entramos en modo inicio de curso y al lío con todo.
Joder con el veranito, un no parar se queda corto. Está siendo de un intenso, a ver, como todo lo mío, si es que…ya llevo unos meses trabajando el tema de la aceptación. Mi segundo apellido en esta vida es In-ten-si-dad, y quizás, hasta el primero. Y punto.
Necesito aceptar que esto funciona así, y que por mucho que yo temple, y me quiera organizar la agenda, que os aseguro que lo hago, y que lo hago muy bien, peeerooooo, la realidad es que hago muchas cosas, me salen muchas cosas, todas muy interesantes, y claro, me apetece decir que sí.
Vivo en presente, el famoso “El Poder del Ahora” funciona, pero es muy cansado, al menos con todo lo que yo aún traigo conmigo. Pero mucho, mucho. Y eso sin dejarme arrastrar como en otros tiempos, quita, quita, eso ya es…mortal de necesidad.
Teniendo en cuenta que necesito dormir 10 horas al día (sí, ya os lo había dicho, duermo más de seguido que el gatín), por cierto, estoy escribiendo desde la cama, y él está durmiendo acurrucado a mis pies, comestible total que diría una amiga. Sigo.
Teniendo también en cuenta que necesito para comer más o menos 5-6 horas al día, ni preguntéis; pues eso que ya me he pulido dieciséis horas al dia, otra para aseo personal, hay días que más, que cuando toca lavar esta melenaza que tengo y sacar los rizos a pasear, se lleva un pelín de tiempo, nunca mejor dicho. Total que me quedan siete. ¿Quién da más?, o mejor dicho, ¿quién da menos?…
Si le añades que voy al fisio de vez en cuando; al podólogo de Pascuas a Ramos pero voy; a yoga; a las telas; a la máquina de bio-resonancia; salir con la moto; hacerle caso al gato (importante), antes no había gato y la situación ya era la misma.
Hacerle algo de mantenimiento a la moto que se ensucian, tú no sabes; y la cadena, que hay que engrasarla, aun así tengo la moto que ya quisieran el suelo de la cocina y los baños, nada que ver, jajajajaja; que más, ahhh sí, ir a la pelu, a teñir al menos, que ya tenemos una edad.
Escribir el blog; contestar a la gente que me contacta; hacer algún evento con Lola de Tacones, ya los menos; ir a alguna concentración de motos, hombreee, como no, he dejado de hacer mercados este verano por este motivo, que algo también hay que vivir joder, cómo me dijo una, si te lo puedes permitir, y mi respuesta fue, no sé si me lo puedo permitir o no hablando en términos económicos, pero lo voy a hacer.
Salir a caminar; ocuparme del tema chicos, este es importante, confieso que me he tenido que quitar porque, porque, porque, bueno, eso os lo cuento en otro post mejor, Señor, lo que circula por ahí; trabajar con Ringana; hacer algún mercado o feria, etc., etc., etc….
Alguna entrevista de trabajo he hecho; enviar Cv´s, y luego los «mandaos» que van saliendo del día a día. Cómo no voy a estar cansadina, estoy reventada, que no es lo mismo. Yo, y seguramente cualquiera que hiciese todo lo que yo hago, comiendo lo que yo como.
Mi frase de los últimos tiempos es “me estoy quitando”, me preguntan “¿de qué?”, lógicamente, y mi respuesta es “del no parar que llevo encima”.
Fíjate que hace unos meses, me encuentro en la puerta de casa con un vecino, él estaba tomando algo en una terraza, me invitó a sentarme y dije ¿por qué no?, no penséis mal, él estaba esperando a su mujer, aséptico total. En un momento dado me preguntó “¿qué haces en tu tiempo libre?”, y me sorprendí, porque no tengo la sensación para nada de tener tiempo libre.
Siempre estoy haciendo cosas. Me acojoné de verdad, porque, además, pensándolo bien, esto es así desde hace años, quizás, siempre ha sido así, simplemente se ha visto agudizado en los últimos años por la enfermedad y todo lo que acarreaba, y ahora por los restos de la cola del cometa.
Cuando quedo con alguien a tomar algo, o voy a una comida o una cena, con amigos, o salgo con la moto, mi sensación no es de ocio, que podía serlo, es más como de haber hecho un paréntesis entre todos los «mandaos», paro un poco pero enseguida continúo.
Me lo permito, sí, cosa que antes no hacía, y mucho menos a costa de que se me descuadren planes y/o horarios, pero es como si me lo permitiese con la boca pequeña, sabiendo que voy a pagar un peaje después.
Lo que acaba de salir. “Quietos paraos” que decimos en mi pueblo. Esto es importante.
…………………………………………………………………………………………………………
Joder, joder, y joder. Vaya una mierda.
Supongo que tiene que ver con el merecimiento, lo he trabajado en tiempos, pero parece que no lo suficiente, uhm, interesante. Porque todo esto son sensaciones, dependen única y exclusivamente de mi perspectiva, y esa, esa la puedo cambiar. Como todo o casi todo lo que necesitamos resolver en esta vida, la responsabilidad es de cada uno.
No es lo que nos hacen los demás, es lo que dejamos que los demás nos hagan. No son las situaciones en las que nos vemos envueltos, es cómo manejamos nosotros esas situaciones. Hala, como no tenía nada que hacer, esto para cuando tenga un rato, ya si eso, jejejejjeje.
Cierto es que a mí me va la marcha, y mucho. Podía hacer pilates aquí en el pueblo, ir al spa, y poco más, que ya estaría muy bien.
Pues no, lo que a mí me sale de dentro es ir a yoga a un centro especializado fuera del pueblo, vamos que te demanda más tiempo para ir y volver; hacer telas aéreas también fuera del pueblo, otro poco más de tiempo y mucho más de esfuerzo físico, que me compensa de lejos, SÍ, que consume más recursos, también; andar en moto en lugar de hacer macramé por ejemplo, y así todo, todo, y todo.
En esto también he estado trabajando últimamente. Por algún motivo que aún desconozco mi proyecto de vida necesita estas variables, no sé si para siempre, o para esta temporada, jajajajaja, a quién quiero engañar, pinta más para lo primero que para lo segundo.
En cualquier caso, una vez entendido, es más fácil de llevar, y de templar. Casualidad no es, que ya lo sabemos, porque prácticamente casi todas, por no decir todas las personas que conozco que han pasado o están pasando por un Lyme crónico, compartimos este perfil, ergo, algo hay ahí. Pongo la mano en el fuego a riesgo de que me quemen en la hoguera. ¿He oído quemar?, vamos al lío.
Tengo una anécdota muy graciosa, que no tiene mucho que ver con la parte profunda de este post, pero sí con un verano divertido, o sea, que algo apropiada si es. Para vuestro uso y disfrute.
Resulta que tengo una boda en Septiembre, me hace mucha ilusión ir porque es de una muy buena amiga mía, alguien a quien aprecio, es todo glamour, en serio, no bromeo.
Soy dama de honor, hay «dress-code», es en la playa, quiero decir, en la arena de la playa, y además, me han pedido que hable en la ceremonia, Diosssss, ¿que más se puede pedir?, ¿que haya algún soltero disponible?, no sé me ocurre más nada, jajajajaja.
A ver dónde voy a trincar yo algo con tanto glamour a estas alturas de la película que ya no se casa ni Blas. Por el tema de la pasta, me he pillado el vestido en una web china de esas que hasta que no te llega no sabes qué coño has comprado porque cualquier parecido con la realidad puede ser mera coincidencia, como dicen en las pelis de A3. Y además lo he pillado de los baratos, ¿qué podía salir bien?.
Pensé yo, como estoy tan bien rematá, cualquier cosita que me ponga va a quedar vistosa. Total que el vestido ha llegado y bien, muy bien, está hecho para mí, pero claro, la tela buena, buena, no es, y el patronaje tampoco, lo que se traduce en que transparenta un poco, y marca otro poco
Resultado, he probado toooda la ropa interior que tengo, y no la puedo llevar porque o marca, o transparenta, tangas de hilo inclusive. ¿Qué hacer?, ir a comprar algo, obvio.
Me han costado más las bragas que el vestido. Sí, el que no se esté descojonando ya puede empezar. Esto me pasa por rata.
Si hubiera comprado algo un poco más curiosín, en la propia web, o de segunda mano, pues fácil que hubiese podido apañar con algo de la ropa interior que tengo que tengo. Mira, mira, mira.
Y sí, podía ir a escape libre, claaaro, pero es que el vestido lleva una raja por delante, que con estas piernas largas que tengo, me va pelín alta, y en una curva a derechas como apure la frenada puedo enseñar lo más grande a toda la boda. Y a tomar por culo todo el glamour. Qué necesidad…
Aprendizaje: PIENSA EN ABUNDANCIA, evita pensar en escasez porque a la larga te puede costar más.
Me merezco el zasca. Me jode, pero me lo merezco. Ahora, que levante la mano el que no tenga alguna historia similar con la misma moraleja. Muchas manos veo yo por ahí. Venga va, lo mismo, pero ahora sin mentir, cabrones….
Copyright © 2019 Yofuiunachicalyme. Todos los derechos reservados. Para usar alguna foto ó texto, nombra la procedencia y añade un link