Tanto que celebrar…
Escrito el Martes, 23 de Mayo de 2017
En realidad, la frase completa es “Tanto que celebrar… y todo tan bueno…”. Es mi frase actual del whatsApp. A primeros de Mayo, puse esta frase, y el lacito verde de foto de perfil. No sé si lo recordáis, si es que no, para eso estoy yo aquí: el 17 de Mayo es el Día Internacional de la Enfermedad de Lyme. Y el lacito verde es su símbolo. Es un mes emocionante, es decir, con muchas emociones.
Felicito a ALCE (Asociación de Lyme Crónico de España) por toda la campaña que están haciendo en radio, televisión, y redes sociales para que se oiga hablar del Lyme. Yo les sigo en Twitter. Cada vez que veo un twit relacionado, algo se remueve. Es inevitable. Tenía claro que quería poner el lacito verde, pero no había decidido la frase hasta el último momento, y como no, se me hizo la luz.
Soy tan afortunada. Tengo tanto que celebrar, TAAAANNNTTOOOO. No me canso de repetirlo una y otra vez, todos y cada uno de los días cuando me despierto. Me siento muy agradecida por estar viva, pero mucho más por poder vivir, por haber aprendido a vivir gracias al “puto Lyme”. Sé que la frase es fuerte, sé que much@s no alcanzaréis a comprender su significado.
Ya me pasa cuando lo digo en persona, así que con algo que sueltas al mundo mundial a lo bonzo en internet, dudo mucho que el personal sea más receptivo, jajajajajaja, pero me da igual. La minoría, o mayoría, nunca se sabe, pensemos en grande… la mayoría a la que sí os llegue el mensaje, gracias. Estos días volvía la vista atrás y me maravillaba por tanto cómo he avanzado en estos últimos años.
Lo hablaba este finde con la Dra. Platero, hemos pasado unos días juntas improvisadamente, como casi todo lo mío ahora, mola, mola mucho. Recordábamos algunas cosas de cuando empezamos juntas este viaje allá por el 2012, hace ahora 5 años, estamos de aniversario. Que lejanos los comienzos afortunadamente, no tanto en el tiempo pero sí en las sensaciones. Incluso qué lejanos hitos importantes, a lo largo de estos 5 años. Madre mía, dónde estaba, y dónde estoy. No tengo palabras.
No me extraña que el Universo esté “to loco” conmigo y no pare de mandarme cosas buenas. Me tiene de un entretenido, que no veas. Entre el ocio y el negocio, esto es un no parar, pero un no parar de verdad. La vida de feriante, joder, la vida de feriante es como la del soci, que te tiene que gustar, y mucho, jajajajajaja. He estado trabajando en una feria en Barcelona (I love BCN), que yo sabía que iba a ser un antes y un después para mí. Y lo ha sido.
Muy intenso todo, porque claro ya los preparativos, viajar en avión es una mierda, sí, es muy rápido, pero con los botes de tomar, los botes de trabajar, las cosas del comer, esa maleta, que ni facturando me daba, me pasaba de peso, tuve que sacar más de lo que había metido, bueno, bueno, bueno, ya me veía yo comprando bragas en el Carrefour de H’ospitalet, o donde sea que haya un Carrefour por allí. Donde esté el tren, y si puede ser un AVE, vamos, nada que ver.
Con el tema de la comida y el aparato de la boca, sufrí en Barna, pero, “sufrí, del verbo sufrir”. HORRIBLE. Eso sí, no voy a poner el foco en esa parte. Ya pasó. Fuí, volví y todo el resto bien no, mejor que bien. Y ya de paso sentí sensaciones en la Ciudad Condal. Yo estoy segura de que en otra vida me dí una vueltecita por allí. Lo siento así. Además de que tengo un nombre catalán, catalán.
Uno de los días me escribía un chico para unas cosas de trabajo, mientras yo iba caminando a Plaza Catalunya. Estábamos quedando para una entrevista, y yo le escribía en castellano, y él en catalán. Como así aprendo, y se entiende bastante bien, no le dije nada, y, ¿os podéis creer que me hacía ilusión…?, lo sé estoy fatal, pero es que fué así, y os aseguro que era solo trabajo, porque si estuviéramos periqueando pues te hace gracia cualquier cosa,vamos que lo mismo te da que te escriban en catalán que en arameo antiguo, todo te va bien ¿a que sí…?.
Me he reído muchísimo, pero muchísimo, con el tema alojamiento allí, bueno, bueno, bueno, os cuento. Me quedé en una camareta de 8, mixta, y con baño compartido. Lo sé suena penoso, pues salió de puta madre. Diréis, imposible, pues no. Mira, esto de hacer con 44 años, cosas que no has hecho con 20, yo no sé si es políticamente correcto, peeeerooo, a mí me está yendo bien. A ver, me surgió un imprevisto y necesité adaptarme sobre la marcha.
¡Hosti tú! (como dicen allí) me he dado cuenta de que he desarrollado una capacidad de adaptación de al menos un 8 en la escala de Richter, asombrada me tengo, y descojonada de la risa, también. Esto tiene que ver con no disponer del dinero que te gustaría.
Este es otro aprendizaje para mí. Yo desde que empecé a currar siempre he tenido dinero de sobra para mis gastos, a ver, yo tenía una cojo-nómina, incluso para trabajar en ingeniería estaba por encima de la media, o al menos eso me decián mis compañer@s. Y ni tenía, ni tengo vicios caros, con lo cual mis alforjas estaban bien cubiertas.
Ya sabéis en qué necesité invertir toda esa pasta. Bien invertido por cierto. Incluso a día de hoy aunque afortunadamente ya no tiene nada que ver con entonces, ni en “anfetas de tomar” ni en tratamientos, aun necesito mantenimiento. Es decir, aun necesito invertir dinero en mí, como 1/5 parte de lo que llegó a ser en los tiempos más duros. Eso unido a que de momento soy mileurista, es un cóctel muy interesante. Y hace que no te puedas permitir un hotel, y acabes en un hostel.
Peeeerooooo, me alegro mucho de haberlo hecho porque, de verdad, que la experiencia ha sido inmejorable. A ver, dame una habitación de hotel con un baño para mí, por supuesto, de cabeza. Pero es bueno saber estar en otras situaciones fuera de tu zona de confort. Y lo que voy a valorar yo ahora una habitación y un baño privados, ole con ole, se me van a caer las lágrimas solo de imaginarlo, jajajajajja..
A mi favor, he de decir que dos compis que venían conmigo a la feria creyeron que se quedaban en un hotel convencional, las prisas de hacer las cosas por internet leyendo en diagonal, y resultó ser un hotel de citas, mira, “#pahabernosmatao”. Oye, pero bien, porque el sitio promete. Me lo enseñaron, porque si no, re-vi-en-tan ellas, y re-vi-en-to yo de la curiosidad. Está genial. Muy guapo. Super moderno. No tenía armarios, pero a cambio había una de espejossss, aquello parecía el Palacio Real. Sinceramente, yo creo que todo eran ventajas la verdad. Hombre, decía una de ellas, que le daba la sensación de que los chicos de Recepción tenían dos trabajos. Ahí os lo dejo.
Mirad, os doy la primicia, el año que viene me voy con una amiga a ver a Metallica al Palau, síp, tenemos entradas, se siente. Yo le decía de quedarnos en el “albergo love” (lo bautizamos así), o en la camareta, y no se ha atrevido. Vamos a un hotel convencional. Y ya le he dicho yo, tu verás, pero como ahí arriba tengan ganas de enredar, cosa que puede suceder porque vas conmigo, se ponen cabrones cariñosamente hablando, nos mandan dos metaleros apañaos, y acabamos en el albergo love, sí o sí, ya lo vas a ver. Y entonces si que me voy a reír, pero mucho, mucho. ¿Y sabéis que cara me puso?, me puso cara de: “Ahí van a ir dos personas como dicen en México, tú y tu puta madre. Yo me voy a nuestro hotel con el que me toque en el reparto”. Jajajajajjajajajaja, ni tan mal. Y tod@s content@s….
Es impresionant el cambio tan brutal que he conseguido dar a mi vida: en el 2013 no podía caminar, estaba hipotérmica perdida; me acuerdo de los tiempos del yoghourt, que ascazo Diossss, creo que ha
sido de lo puto peor que he tenido que hacer; no podía saltar; no podía beber alcohol; no podía ni darme un homenaje; no entendía cuando me hablaban; necesitaba descansar casi las 24 horas del día; necesitaba ir al fisio una vez por semana; no podía conducir; tomaba mas de 50 botes distintos al dia y muchos de ellos tres veces; era la niña del exorcista cuando me bajaba la regla; tenía menos autonomía que un coche eléctrico con la comida; no tenía ni sentía que tuviese energía alguna; …
Ahora, ahora hago pilates, yoga, y camino 6 km, un día por semana cada cosa; mi temperatura corporal ha subido bastante, ya no siento ese frío que viene de dentro; ahora que le den
por culo al yoghourt; voy a conciertos de heavy metal; puedo beber lo que me gusta, que en mi caso es vino tinto y copas; puedo estar con chicos; entiendo cuando me hablan, y yo hablo super rápido; puedo hacer videoconferencias en inglés durante horas; durmiendo 8-9 horas puedo hacer miles de millones de cosas al día, jajajaajaja, quizás no son tantas, pero a mí me lo parecen; como mucho voy al fisio cada 3 semanas, e incluso más, depende de la caña que me meta; puedo viajar y puedo conducir, yo elijo; tomo creo que son 6 botes, y son pastis, no líquidos, muchisiiiisimo mejor; cuánto dolor físico con la regla, ahora nada de nada; tengo mucha más autonomía con la comida, nada que ver, el margen de maniobra ha aumentado considerablemente; tengo muchíiisimaa más energía, he recuperado del orden de un 85%; etc., etc., etc.
Podría seguir con muchas otras cosas, pero considero que no hace falta, con estas ya os hacéis una idea. ¿Tengo, o no tengo mucho que celebrar?…
Forma todo parte del puzzle que es mi proceso en esta vida. Os dejo una foto de algo muy especial, y muy personal también. ¿Conocéis las cartas de las Diosas?, pues ya estáis tardando en buscarlas en Google. Como no, llegaron a mi vida sin buscarlas, como todo lo que tiene que venir sí o sí a la vida de cada uno, y me llamaron tanto la atención que las pude comprar unos meses después, pregunté por ellas y zasca, a la primera, ahí estaban esperándome.
Con sinceridad os digo que no las uso apenas, mi mente de ingeniero open mind mas todas las herramientas que he cosechado en los últimos años, me ayudan mucho a procesar los avatares del día a día, peeeroooo, en ocasiones puntuales sí que me las echo, como información, las cartas no resuelven nada. Solo tú puedes resolver. Hacía más de un año que no me las echaba aunque siempre las tengo presentes, de hecho, están visibles en mi despacho, en mi mesa de trabajo, y suelo tener un par de cartas a la vista, aquellas con las que yo siento que necesito trabajar algo.
Pues a primeros de año me las eché, es una época muy especial, o me lo parece a mí, como que se mueve mucha cosa en ese período del año, no sé, sensaciones. Total que según las instrucciones (me las leí, que para eso soy disciplinadita), sacas 3 cartas. En la foto salen las 3 que me salieron a mí. Yo les pregunté, porque claro, algo tienes que preguntarles si no, a qué te van a responder,…¿hasta ahí, sí, no…?, bien, sigo. Pues yo les pregunté por el año 2017, cómo iba a ser este año. Y voilá.
Como son 3 cartas, ya una vez que las ví, pensé, pero esto, es para todo el año, o una carta para unos meses, o como va esto. Y me vino la inspiración matemática. Como no. Dije yo, ahhh, si son 3 cartas para 12 meses una carta para cada 4 meses (4×3=12). Total, que mi deducción empírica y cartesiana, y que a mí me funciona, es que esto chuta en el mismo orden en el que me salieron, de izquierda a derecha, y una carta para cada 4 meses.

Me van las tres al pelo. De momento MAEVE, lo está clavando, que fuerte, ciclos de energía y emociones. EIREEN, ni te cuento con todo lo que estoy moviendo a nivel laboral y económico. Estoy intrigada porque AINE, según mi teoría toca de Septiembre a Diciembre. Mi sensación es que tiene que ver con algo muy profundo, algo importante en mi desarrollo emocional, a un nivel “Yo Superior”, o Niña Interior, para que me entendáis. A un nivel «Dios», para el resto.
Por cierto, también hay cartas de las Hadas (estas le vinieron a una amiga mía), y creo que hay de alguna cosa más. A cada un@ las que le vengan. Que lo mismo a alguien le tocan cartas de Pocker, vete tú a saber.
Insisto: ¿Tengo, o no tengo mucho que celebrar?…
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