Algo Estoy Haciendo Bien

Escrito el Lunes, 17 de Abril de 2017

Pues sí, esa es la sensación que tengo desde hace algún tiempo. Es la única explicación que encuentro para todo, por no decir toooddoooo lo que estoy viviendo en lo que va del 2017. Que barbaridad, la palabra intensidad se queda corta, pero que muy corta. Aunque la ponga en mayúsculas. A ver, INTENSIDAD, uhmmmmm, mejor, pero se sigue quedando corta.

La Semana Santa ha sido una puta locura: divertida, un no parar, muy instructiva a la vez (como no), de estar con mucha gente, mucho movimiento. Así estoy, a-go-ta-da, peerooo, he podido con ella y he hecho la terapia que tocaba, bueno, la que yo creía que tocaba, que ha sido salir de fiesta e interactuar con gente. Sí, lo sé, os suena raro. Lo entiendo, a mí también. Que pereza lo primero, y que perezón lo segundo.

La inspiración me vino en forma de zasca este Miércoles Santo. No sé si realmente se llama así, pero como en León nos va la SS que no veas, empezamos el Lunes Santo de fiesta, y así hasta hoy que es el lunes después del Domingo de Resurrección. Aunque parecemos más muertos que resucitados, sinceramente. Estamos «dobla@s».

Total, que hace unos meses el Universo me mandó a una persona que yo decía, ¿para qué?, porque tenía claro que para lo que viene ser el sentido bíblico de zumbármelo, no era, eso no; veía y veo yo mucho que picar ahí, un proceso complejo, en fin, estas cosas que se captan al vuelo, lo que viene siendo en argot popular «un pobre diablo», buena gente pero con mucha cosa que resolver. Y yo, …, hice juicios, amig@s, sí…, el deporte nacional de este país, ja, y pensé que podía ser para que de alguna manera yo le ayudase en su proceso.

Que lo sigo pensando ojo, pero este miércoles Santo como os decía por avatares del Universo, que ellos saben, acabamos en un bar (dónde iba a ser si no…), con unas amigas suyas, sin haber quedado ni nada, a lo loco. Ya no me acordaba de lo que es la vida social de los pueblos. Es una pasada. Me recuerda cuando yo iba a obra de puesta en marcha, sabes cuando vas, pero no sabes cuando vas a volver. Pues tal cual. Un ejemplín y sigo con la historia.

Ayer me decía una amiga que un domingo el año pasado, salió a las 10 de la mañana a comprar el pan, con la intención de volver a casa para hacer cosas, y sí, el pan lo compró, pero llegó a a casa a las 10 de la noche del tirón, eso sí, con la barra de pan debajo del brazo. Jajajjajajajaja. ¿Sabéis lo mejor?, que es cierto. Yo hoy he salido a las 4 de la tarde, y he vuelto a las 9 de la noche, y porque tenía un skype de trabajo, si no, vete tú a saber. Eso sí, he hecho unos Ringana-mandaos entre medias, pero vamos, que contaba con estar a las 6 o así de vuelta. Y tan ricamente, oye. Que divertido improvisar. Sigo con la historia.

Os he dejado en que estábamos en el bar, la cogieron conmigo, y ellos si que hicieron juicios sobre mí y mi proceso, sin haber preguntado yo, por supuesto, ¿y sabéis qué?, que me jodieron pero bien, porque son cosas que yo ya sé, pero cuando te las sueltan en todos los morros, y las escuchas en alto, jooooden. Yo notaba cómo me estaba encabronando por dentro, pero mucho, me dí cuenta enseguida. Aguanté el tirón, porque tenía unas ganas de llorar que no veas, yo creo que ell@s notaron que yo me emocioné.

Pasó/pasé el momento, ellos se fueron de fiesta, me insistieron mucho en que les acompañara y yo que no, que no era el día, que sí, y yo que no, que otro día, pues mañana, bueno , ya veremos, que no, que mañana te vienes, sí o sí, y yo, bueno ya veremos, que sí, venga pues mañana hablamos y si eso voy. Solo porque me dejaran en paz, porque las chicas iban de vinos y limonada hasta arriba, y ya estaba poniéndose la cosa pesada.

Efectivamente, NO era el día para mí, y yo me fuí para casa; según entré por la puerta, salió todo. Que jartá de llorar me pegué. No en todo lo que dijeron estuvieron acertados, también os lo digo. Ya sabéis cómo funciona esto, lo que tienes resuelto o no es cierto te resbala, sin más; esa parte de puta madre, pero la otra parte, la que jode, amiga, esa es la que me revolvió, porque sí que tenían «un poquito de razón» en lo que estaban diciendo.

La parte que jode en mi caso tiene que ver con aislamiento, con salir, con interactuar con las personas, con permitirme cosas, con protegerme, con el tema comida (pues no me dicen que me lleve un tupper con filetes de pollo al Genarín, su puta madre, ya les dije yo, vale, solo si vosotros también llevais los vuestros, hay que joderse….). Hubo un momento que pensé, esto NO me está pasando a mí, y me vino esa frase de: «Señor, dame paciencia, porque como me des fuerza, …, les reviento la cabeza a hostias».

Pues nada, ahí gestionando como una campeona. Orgullosa estoy. Ya antes de acostarme hilé fino, y llegué a la conclusión de que resulta que me los han mandado para que yo también haga terapia, mira por dónde, “he ido de sobradete, y me han pintado la cara” (en honor al Crackovia de TV3, #soisunosputoscracks). Y al día siguiente se me hizo la luz del todo.

Pensé: coño, hoy es día 13 (ya sabéis, y si no, os lo digo yo ahora que los días 13 y 29 de cada mes hago algo especial para mí).

Pensé: hoy es Jueves Santo, el entierro del Genarín en León (haciendo patria, buscadlo en google que merece la pena verlo al menos una vez en la vida, bueno con ir vale, porque verlo verlo, lo que se dice verlo, con tanto como se bebe, igual no lo véis, se han dado casos advierto, jajajajajaja).

Pensé también: lo mismo la terapia es socializar, que hace 10 años o más que no salgo de fiesta por León capital; y dije, niña, ¿sabes qué?, que te vas a ir hoy de fiesta, y tal cual. Estuvo muy, muy, muy divertido. Mereció la pena el esfuerzo físico de andar apedreando perros hasta las 4 de la madrugada.

Total, que como encima ha hecho buenísimo, a partir de ese día me he tirado toda la SS en/a la calle, solo me ha faltado la barra de pan, como a mi amiga, jajajajajajja. Ha sido increíble. Por el resultado, sé que he acertado. A ver, que ha sido sin beber (bueno, una copita si que tomé, que cosa más rica por favor), con siestas recuperadoras, y un día sí, otro no de salir por la noche. Aún así, desenfreno total para la vida que yo suelo hacer. Peero, terapia realizada.

Si es que ya hace un mes o así ya me dí yo cuenta que se estaba fraguando algo. Veréis que las señales del Universo son la pera, por no decir otra cosa que también empieza por “p” y acaba en «a». Un domingo por la mañana, que aquí en el pueblo hay mucho movimiento porque hay mercado, hacía un día de sol y calor espectacular. A mí con esos días me cuesta la vida estar en casa, porque esta casa es como entrar en invierno y que haya tinieblas, mira al Norte, y no hay manera. Total, que había venido una de mis hermanas pero se iba antes de comer. Y a mí me apetecía muchísimo tomar un vino.

Fuí al super, a comprar comida por supuesto, y de camino llamé a 3 amigas: una no podía quedar, y las otras no cogieron el teléfono. Dije yo, pues a llamar a los chicos (obligada me ví, como las chicas no contestaban…), oye, pues los chicos tampoco estaban por la zona del conflicto, jejejejeje.

Y dije, pues si ya 5 personas te dicen que no, es que el flow es que no, niña. Vengo para casa a dejar la compra, y dije, que coño, me voy yo sola a tomar ese vino y punto pelota. Os prometo, que según decía esto al salir por la puerta de casa añadí, “y ya si eso, me mandas tú a quien veas…”. Y me lo mandaron. Flipada me quedé. Cuidadín con lo que se pide, porque te lo mandan, que ya os lo he dicho varias veces, y creéis que exagero, no exagero para naaadaaaa.

Llego al bar, me pido el vino, me estoy conectando a la wifi (claaaro), y uno que me viene a saludar, éste del que os he hablado, hola, hola, y yo sonrío, miro para arriba y pienso: «Universo, no me jodas, ¿no quedaba otra cosa?”, (pido disculpas por este pensamiento tan ruin, pero fué lo que me salió del alma); no podía con la vida; pues no, se ve que quedase lo que quedase, esto era lo que es bueno para mi  proceso, y por eso me lo mandaron, por eso y porque ahora que no nos escucha nadie, los tíos buenos «pa’empotrar» (que era en lo que yo iba pensando, honestamente os lo digo) debían estar ya comiendo en casa.

Ese día nos dimos los teléfonos, él tiene una tarjeta mía desde hace meses con mi número y no la había utilizado. Os lo cuento para que seáis conscientes de cómo este encuentro fué necesario para llegar a toodooo lo demás. A partir de ahí surgió lo del miércoles Santo. Suma y sigue.

Y luego, hay otra historia que, me acabo de dar cuenta que hoy hace justo hace un mes de ella, madre mía, parece que han pasado muchos meses, no solo uno, claro, con tanta cosa…pues esta historia es de estas cosas que me mandan, para flipar y mucho, y cuando digo mucho, es muuuchoooo. Si es que lo pedí sin querer despotricando de algo con una amiga, y en una semana me lo mandaron. UNA SEMANA. Ya sé que os va a joder que os deje con las ganas, pero no es para contarla aquí, podría, pero no lo voy a hacer.

Solo deciros que la última vez que he ido a la “máquina”, el terapeuta se metía conmigo por el tema chicos, y yo le decía si es que me los mandan, y él, venga ya, no me jodas, y yo que sí, y él que no, y ya le dije, espera que te cuento la última, venga va, a ver. Oye, se la cuento y me dice, “joder, pues si que te los mandan sí, que pasada”, si te lo estoy diciendo…..De estas cosas que pasan en las pelis, y llega un día en que te las permites y te empiezan a pasar a tí. Acojonante.

Vaaaaleeeee, es cierto que yo tengo que aceptar jugar la partida que me ponen delante, punto importante sí, pero coño, hay cosas a las que NO se puede decir que NO, te las ponga quien te las ponga delante. Como le decía al terapeuta, no claro, en lugar de jugar la mano, me voy a casa a ver “Saber y ganar”, vamos hombre, en eso estaba pensando yo, NI DE COÑA,…

Algo estoy haciendo bien, lo sé. La ayuda que estoy recibiendo de ahí arriba para resolver mi proceso personal es la hostia. Y yo la estoy entendiendo, ojito, que no es fácil. Lo sé por los resultados, no porque de inicio esté segura de que la estoy interpretando de forma adecuada. Yo os lo cuento como lo vivo, en clave de humor, pero os aseguro que gestionar en tiempo record lo que no sabías ni que se podía gestionar, es duro, muy duro. Eso sí, estoy aprendiendo mucho, y rápido, menos mal que soy listica. Muy listica, porque esto demanda muuuucho de mí. Mucha energía y mucha gestión. Ahora que, está mereciendo la pena la inversión.

Esto es como aprobar la parte práctica del carné de conducir. Bueno no, pensándolo bien, la parte práctica ya la tenía aprobada. Esto es más como cuando empiezas a conducir, y te das cuenta de que aunque tienes carné, no tienes ni puta idea. ¿Dónde aprendes realmente a conducir?, en la jungla del asfalto. Pues eso, «CONDUCIENDO». Tal cual.

Por cierto, que se me pasa contároslo, tengo los resultados de la resonancia que
mencionaba en el post anterior. Creo que la han bautizado como “El Resplandor”,
porque no se ve un carajo, absolutamente inservible según el radiólogo. Pedazo
de aura tengo y/o pedazo de aparato de ortodoncia llevo
. Pasando del
tema hasta el 2018, y ya veremos. Sin más.

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